El resultado más favorable que se describió para Irak sería uno en el cual la estabilidad del país seguiría siendo tenue en términos políticos, económicos y de seguridad.
El presidente Bush, quien ya examinó el documento, continúa expresando optimismo sobre Irak con vistas a las elecciones presidenciales en el país árabe, fijadas para enero de 2005, una fecha que se acerca mientras crece la violencia, los bombardeos militares, los ataques de la resistencia y el secuestro de extranjeros.
Prueba del optimismo declamado por la Casa Blanca es lo expresado por el vocero presidencial
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