Uribe, un estrecho aliado de Washington en la lucha contra los narcóticos y los grupos violentos, señaló que fuerzas aéreas y navales de países latinoamericanos y europeos deberían sumarse a Estados Unidos para interceptar en los océanos Atlántico y Pacífico las drogas, los precursores químicos y las armas que salen y entran a Colombia.
El mandatario señaló que impulsará su iniciativa ante varios de sus colegas latinoamericanos que asistieron a la ceremonia de investidura del coronel retirado
Colombia, donde operan grupos de guerrilleros izquierdistas y paramilitares de extrema derecha, es considerada por Washington como el mayor productor mundial de coca y cocaína y un importante proveedor de heroína a Estados Unidos, el principal consumidor de drogas del planeta.
Además, Estados Unidos considera como terroristas y narcotraficantes a los rebeldes colombianos de las FARC (17.000 efectivos) y el ELN (4.000), así como a los paramilitares de extrema derecha de las AUC (10.000).
Washington aporta unos 2.000 millones de dólares para financiar el Plan Colombia de lucha antidrogas y contrainsurgente, en la tercera mayor ayuda militar de Estados Unidos a otro país, después de la que aporta a Israel y Egipto. Uribe dio a conocer sus intenciones, en momentos en que el supuesto responsable de los atentados cometidos en agosto pasado durante su ceremonia de asunción fue detenido por los servicios de seguridad.