La prohibición en Francia de llevar un velo que oculte totalmente el rostro, la primera de este tipo en Europa, entró en vigor el lunes, lo que llevará a multas de 150 euros a quienes se cubran en público con el niqab o burka musulmanas o a recibir lecciones sobre ciudadanía.
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El Gobierno de centroderecha, que impulsó la ley para su aprobación en el Parlamento en octubre, puso en marcha una campaña de relaciones públicas con carteles, panfletos y una web oficial para explicar la prohibición y cómo se vigilará su cumplimiento.
Las guías prohíben a la policía pedir a las mujeres que se quiten el burka o velo integral en la calle. En lugar de ello, serán escoltadas a una comisaría y allí les pedirán que se descubran para ser identificadas.
Muy criticada por los musulmanes en el exterior por atentar contra la libertad religiosa, la ley ha provocado un rechazo limitado en Francia donde una estricta separación de Iglesia y Estado ha sido considerado central para mantener una sociedad civil pacífica.
Pero el presidente Nicolas Sarkozy, cuya aprobación en las encuestas está en mínimos cuando falta un año para las elecciones presidenciales, ha sido acusado de estigmatizar a los musulmanes para impulsar su apoyo entre los votantes de centroderecha antes de los comicios.
"Es tan tonto lo que han hecho con esta ley porque ahora la gente llevará el (velo integral) en la calle no por su fe sino porque buscan una confrontación", dijo Hager Amer, una mujer de 27 años, que llevaba unos vaqueros y una sudadera negra.
Un promotor inmobiliario está llamando a las mujeres a la "desobediencia civil", instándolas a seguir llevando el velo si quieren. Rachid Nekkaz ofreció ayudar a pagar las multas y puso a la venta una propiedad valorada en unos dos millones de euros para financiar su campaña.
"Estoy pidiendo a todas las mujeres libres que lo deseen que lleven el velo en la calle y se comprometan con la desobediencia civil", manifestó.
La policía dijo que había detenido a cinco personas, dos hombres y tres mujeres, en la protesta silenciosa que Nekkaz organizó junto a la catedral de Notre Dame, en el centro de París.
Los manifestantes fueron detenidos para comprobar sus identidades porque la manifestación no fue autorizada, no porque llevaran una indumentaria prohibida, dijo un policía.
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