Soldados iraquíes y norteamericanos realizando patrullajes en Bagdad.
Bagdad (Télam/SNI).- Un soldado estadounidense fue condenado ayer a cien años de cárcel por los cargos de violación y homicidio de una niña iraquí de 14 años, así como por asesinar a la familia de la menor, el año pasado en Irak.
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Sin embargo, el sargento Paul E. Cortez, de 24 años, quien también fue licenciado con deshonor, podrá solicitar la libertad condicional dentro de diez años, de acuerdo al convenio de súplica establecido.
Cortez, originario de Barstow, California, fue declarado culpable de cuatro cargos de asesinato, violación y premeditación, en uno de los casos más atroces del personal militar estadounidense desplazado a Irak, informó la agencia de noticias Europa Press.
En su alegato de súplica, el soldado admitió haber conspirado con otros tres compañeros de la División 101 de la base Campbell Aerotransportada, para violar a Abeer Qassim Al-Janabi, de 14 años de edad.
Además, tanto la niña como su hermana menor y sus padres fueron asesinados en el mismo suceso.
A primera hora del jueves, Cortez pidió perdón entre lágrimas por el asesinato y homicidio de la joven, tras asegurar que no podía explicar por qué formó parte del ataque.
"Aún no tengo una respuesta", aseguró ante el juez.
"No sé por qué lo hice, desearía no haberlo hecho. Las vidas de cuatro personas inocentes fueron arrebatadas", agregó.
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