La mezcla de actividades parece haber tenido una importancia decisiva en el escándalo de la quiebra del distribuidor de energía Enron en diciembre pasado. «Los ingresos por los servicios de asesoramiento son tan grandes que los expertos contables evitan irritar a sus clientes al realizar su trabajo de auditoría», explicó
Andersen prometió, además, hacer «cambios fundamentales» para «dar seguridad a los clientes», dijo Barardino, que serán diseñados por un organismo de supervisión independiente.
Otro paso de saneamiento lo dará PricewaterhouseCoopers (PwC), que, al igual que Andersen y Deloitte, tiene previsto separar sus actividades y hacer que coticen en Bolsa. El presidente de PwC,
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