Costa de Marfil: finalmente Gbagbo fue detenido tras ofensiva contra su residencia
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Laurent Gbagbo en el momento de su detención.
"La pesadilla ha terminado" para los marfileños, había declarado anteriormente al mismo canal de televisión Guillaume Soro, primer ministro de Ouattara, asegurando que Gbagbo y su esposa estaban "detenidos".
Soro también instó a las fuerzas armadas leales a Gbagbo a unirse al nuevo jefe del Estado, prometiendo que no habrá "caza de brujas".
El presidente saliente está "con vida y bien" tras su detención y ahora será llevado ante la justicia, dijo por su lado el enviado de la ONU a ese país, Youssoufou Bamba, desde Nueva York.
El ministro francés de Interior, Claude Guéant, afirmó que Costa de Marfil podrá "conocer al fin la paz" tras el arresto de Gbagbo.
Esta detención, que se produjo en el 12º día de la batalla de Abiyán, se realizó tras una nueva campaña de bombardeos de Francia y la ONUCI en la residencia donde se había atrincherado Gbagbo, y contra el armamento pesado de sus partidarios, de conformidad con la resolución 1973 del Consejo de Seguridad de la ONU.
El presidente saliente no había reconocido la victoria electoral de su rival en noviembre pasado, pese a estar certificada por la comunidad internacional, y rehusaba rendirse tras cuatro meses de sangrienta crisis postelectoral.
Desde el domingo por la tarde hasta primeras horas de la madrugada del lunes, la misión de la ONUCI y las fuerzas francesas dispararon misiles hacia el edificio donde estaba atrincherado Gbagbo y contra el palacio presidencial.
Francia y la ONU siempre insistieron que su misión no era derrocar a Laurent Gbagbo.
Sin embargo, el ministro de Defensa francés, Gérard Longuet, reconoció este lunes en conferencia de prensa celebrada en París que "el objetivo (fijado) por la comunidad internacional era de hacer que el presidente electo pudiera presidir" y calificó de "apoyo" el compromiso de las fuerzas francesas de la ONUCI en la ofensiva de los pro-Ouattara.
Contrariamente a lo afirmado por los seguidores de Gbagbo, París negó cualquier implicación de sus fuerzas en la detención del ex presidente.
Los aliados de Gbagbo acusaron también a Francia -- antigua potencia colonial -- de querer "asesinar" al presidente saliente.
Tras el arresto de Gbabgo, el presidente francés Nicolas Sarkozy mantuvo una larga conversación telefónica con Alassane Ouattara. "El presidente francés acaba de hablar largamente con el presidente Ouattara", indicó la presidencia francesa sin brindar precisiones sobre el contenido de la conversación telefónica.
Horas antes, las fuerzas de Gbagbo se habían enfrentado a las de Ouattara en Abiyán en combates con armas pesadas y livianas en el barrio de la residencia del presidente marfileño saliente, un bastión que hasta entonces resistía después de varios días de enfrentamientos.
Esta dura batalla ha llevado a la capital económica del país, con sus cuatro millones de habitantes, al borde de la catástrofe humanitaria, con barrios enteros entregados a la anarquía y en los que grupos armados, de los que se desconoce a quién apoyan, realizan pillajes.
También es difícil la situación en el interior del país, especialmente en el oeste, donde combatientes de ambos bandos fueron acusados por la ONU y por ONG de masacres, ejecuciones sumarias y violaciones.
Ouattara ha prometido perseguir a los responsables de estos hechos, aunque expertos afirman que el nuevo presidente deberá su ascensión al poder a esos jefes militares.




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