Las fuerzas de la coalición están sintiendo cada vez más la resistencia iraquí, que complica el avance de sus tropas sobre las grandes ciudades. Por este motivo, EE.UU. comenzará a enviar de inmediato 100.000 soldados más a la zona del conflicto, quienes llegarán antes de fin de abril. Estos efectivos se sumarán a los 250.000 norteamericanos y británicos que ya están en la región. Jefes militares de EE.UU. reconocieron que están sorprendidos por la dura batalla que presentan las fuerzas locales. El ministro de Defensa de Irak admitió que Bagdad podría estar sitiada en los próximos 5 o 10 días, pero dijo que la ciudad será «inconquistable». Ayer, la capital del país sufrió uno de los mayores bombardeos desde que comenzó la guerra. Fueron al menos cuatro duras oleadas de misiles. Mientras tanto, en el frente norte crece la tensión con el apoyo que los kurdos están ofreciendo a los paracaidistas norteamericanos que llegaron en los últimos días. El presidente George W. Bush y el primer ministro Tony Blair coincidieron ayer, tras dos días de reuniones, en que la guerra durará el tiempo que sea necesario, «incluso meses». Otro problema para Bush fue la renuncia de uno de los principales colaboradores del secretario de Defensa, Donald Rumsfeld, por utilizar sus contactos en el Pentágono para favorecer a empresas vinculadas a la lucha antiterrorista.
Más de mil marines del 1º Cuerpo de Expedición avanzaron en el camino principal que conduce a Al Kut, 150 kilómetros al sudeste de Bagdad, tras haber estado bloqueados durante dos días por una tormenta de arena y duros combates con fuerzas iraquíes.
Nassiriya, 350 kilómetros al sur de Bagdad, parecía parcialmente controlada, al punto que un Hércules C-130 fue el primer avión militar de EE.UU. que aterrizó en un aeródromo cerca de esa ciudad,
Entre las nuevas unidades que recibieron órdenes de despliegue en el Golfo Pérsico se encuentran la 1ª división blindada, con base en Alemania, la 1ª División de Caballería (Texas), y los regimientos 2º y 3º de caballería, con base en EE.UU.
Al oeste de Nassiriya, otro grupo de marines avanzaban luego de los encarnizados combates. Al menos 37 soldados estadounidenses fueron heridos en esa ciudad y seis vehículos de guerra destruidos en un ataque «por error» de otras fuerzas norteamericanas. Tres de las víctimas están en estado crítico y dos gravemente heridas, agregaron las fuentes estadounidenses. La cadena Al Jazeera mostró, además, un helicóptero Apache derribado cerca del río Eufrates, lo que no fue reconocido por EE.UU.
En cuanto a las bajas, según el gobierno iraquí, son 350 los civiles muertos y 4.000 los heridos, 13 de ellos en la región que une Kerbala con An Najaf, y 8 de un suburbio de Bagdad. El Pentágono admitió en tanto 27 muertos entre sus filas, 10 desaparecidos y siete prisioneros. Las bajas mortales del Reino Unido se elevan a 22, dos de ellas no confirmadas oficialmente. La Cruz Roja estima que los muertos civiles sólo en Bassora alcanzarían los 100. Al Jazeera informó que 17 civiles murieron en Mossul, en el norte de Irak.
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