Jóvenes palestinos se enfretaron con fuerzas israelíes en la frontera de Gaza.
Tras los ataques terroristas más graves de los últimos tres años en Israel, con ocho muertos, la violencia volvió a escalar entre las fuerzas israelíes y los milicianos de la Franja de Gaza, con ataques aéreos israelíes y nuevos lanzamientos de cohetes por parte de los palestinos.
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Un cohete disparado desde la Franja de Gaza impactó contra una sinagoga de la ciudad israelí de Ashdod, hiriendo a tres personas, informó un portavoz militar. Según el portal de noticias "Ynet", una de ellas estaría grave. Otro misil cayó cerca de una escuela, pero no se reportaron heridos. El resto de los alrededor de diez disparos efectuados cayeron en campo abierto. La semana pasada, impactaron en territorio israelí uno o dos cohetes casi a diario.
Los cohetes se dispararon después de que un avión israelí bombardeara siete objetivos en la Franja de Gaza durante la noche del jueves, incluyendo lo que un portavoz militar describió como una instalación de producción de armas.
Informaciones sin confirmar palestinas señalaron que perdieron la vida siete personas, entre ellas un bebé y un joven de 13 años. Además hay 18 heridos. El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, había advertido ayer que quien atacara Israel pagaría un alto precio por ello.
Los ataques israelíes respondían a su vez a una serie de atentados coordinados en el sur de Israel en la jornada, cuando un grupo de milicianos disparó contra vehículos israelíes cerca de la frontera con Egipto. El número de víctimas mortales israelíes aumentó a ocho durante la noche, al morir un policía fronterizo de las heridas sufridas. Otros 40 resultaron heridos.
Cuatro de los atacantes murieron cuando las tropas israelíes cortaron su huida y se desató un tiroteo. Otro enfrentamiento siguió durante la tarde. Según Israel, al menos 18 milicianos participaron en los ataques del jueves.
Israel bombardeó Gaza ayer, matando a seis personas, entre ellas a un jefe de la organización extremista Comité de Resistencia Popular (PRC), Awab Airab. Las Fuerzas Aéreas israelíes subrayaron que el ataque iba dirigido contra un líder del PRC.
Mientras, la policía israelí impuso restricciones a la entrada de musulmanes a la mezquita de Al Aqsa en la Ciudad Vieja de Jerusalén, prohibiendo la entrada al rezo del viernes de Ramadán a hombres menores de 50 años y mujeres menores de 40, en respuesta a informaciones que apuntaban una posible manifestación en protesta por los ataques aéreos a Gaza.
Por otra parte, un ataque suicida con bomba mató a una cifra sin determinar de soldados egipcios en la región del Sinaí, fronteriza con Israel, informaron fuentes de la seguridad de El Cairo. La identidad del atacante aún no se conoce, añadió. Desde el 12 de agosto, el Ejército egipcio combate a una insurgencia armada y a supuestos terroristas en la región.
El Congreso Mundial Judío llamó a la comunidad internacional a no apoyar la solicitud de los palestinos de crear un Estado judío en la ONU, en vista de los nuevos ataques: "En lugar hacer descarrilar el proceso de paz apoyando un paso unilateral de la autoridad palestina la ONU debe presentar un plan para poner fin a la violencia, el fanatismo y el terrorismo en la región", exigió el secretario general, Dan Diker.
El presidente palestino, Mahmud Abbas, no quiere sin embargo seguir esperando y presentará una solicitud en Nueva York. Nada cambiaron esa idea los ataques a Israel, según se dijo en círculos palestinos en Ramallah.