El primer ministro iraquí, Nuri al Maliki, anunció hoy una inminente remodelación de su gabinete, que se vio cuestionado por la incesante violencia sectaria, cambiando a los ministros menos eficaces.
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Al ser interrogado durante una conferencia de prensa sobre la fecha de esta reestructuración, respondió: "Esta semana o la próxima".
Este cambio estará destinado a fortalecer al gobierno y reemplazar a los ministros menos eficaces, paralelamente a un llamado a formar una nueva coalición que excluiría a los partidos acusados de tener vínculos con los grupos que participan en la violencia.
El jefe del gobierno también manifestó su satisfacción ante la conferencia internacional prevista el 10 de marzo que invitó a las grandes potencias y a los vecinos de Irak. Según Maliki, se trata de una oportunidad de llegar a "un acuerdo y una armonía" internacional respecto a su país.
"La conferencia ayudará a Irak a curar sus heridas y será una base para el diálogo regional. (...) Irak establecerá vínculos con sus vecinos y con la comunidad internacional. La reunión terminará con un acuerdo y en armonía", insistió.
Irak invitó a los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas (Estados Unidos, Rusia, China, Gran Bretaña y Francia) y a todos sus vecinos a participar en esta conferencia.
Pero mientras Maliki hablaba de reconciliación nacional, una alianza de grupos sunitas dirigida por el grupo iraquí de Al Qaida, que afirmó haber matado a 18 policías iraquíes para vengar la presunta violación de una mujer sunita, difundió en Internet el hoy un video que mostraba a una fila de hombres cuando eran ejecutados a quemarropa.
Un mensaje que desfilaba sobre la pantalla hacía responsable al gobierno iraquí de esas ejecuciones y lo acusaba de haber ignorado las reivindicaciones del "Estado islámico en Irak".
El ministerio del Interior iraquí anunció el sábado que los cadáveres de 14 policías, que habían desaparecido el jueves, cuando partían con un permiso, fueron encontrados en Baaquba, al norte de Bagdad.
Por otra parte, las fuerzas especiales iraquíes, apoyadas por soldados de la coalición, llevaron a cabo una operación en Basora (sur), en un centro de los servicios de inteligencia donde descubrieron pruebas de tortura y de actividades terroristas, indicó el ejército británico.
Esas fuerzas atacaron el cuartel general de inteligencia del ministerio del Interior iraquí hoy a la madrugada y liberaron a más de 37 prisioneros.
El anuncio de la reestructuración gubernamental tiene lugar después de que la Lista Nacional Iraquí, la coalición laica del ex primer ministro Iyad Alaui, amenazó con retirarse del gobierno, donde ocupa cinco ministerios, denunciando las divisiones religiosas.
Mientras tanto, cientos de militares norteamericanos e iraquíes llevaban a cabo allanamientos casa por casa en Ciudad Sadr, el bastión de las milicias chiitas en Bagdad, aparentemente sin encontrar resistencia.
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