Fidel Castro hubiese cumplido 100 años este jueves y su figura continúa presente en las calles y espacios públicos de Cuba. Su rostro todavía aparece en carteles y sus consignas, entre ellas la conocida “Patria o muerte”, forman parte del paisaje de la isla. La permanencia de estos símbolos contrasta con el pedido que hizo antes de morir para evitar homenajes, estatuas y lugares públicos que llevaran su nombre.
El aniversario se celebra esta semana con distintas actividades. Entre ellas se encuentra la Feria Internacional del Libro, que incorporó exposiciones, conciertos y encuentros con representantes de organizaciones de izquierda llegados desde otros países.
Para el escritor y ensayista Miguel Barnet, el exmandatario dejó una influencia que va más allá de su figura política. “Creo que (Fidel Castro) le lega a Cuba un ejemplo de dignidad, de moral, de trabajo constante y de preocupación por los pobres”, afirmó a The Associated Press. También destacó su impacto en áreas como la educación, la salud pública y la cultura.
Castro gobernó Cuba durante casi cinco décadas y mantuvo una fuerte influencia política desde los años 50 hasta después de su retiro. Para algunos habitantes, su recuerdo sigue vinculado a los principales logros de la revolución.
“De Fidel nos ha quedado todo, todo lo bueno que pudo vivir el proceso revolucionario cubano”, sostuvo Argelia Mustelier, una jubilada de 61 años que vive en La Habana Vieja. “Su enseñanza, su entrega… En estos momentos tan duros que estamos viviendo, él habría buscado cómo alegrar a su país y a su pueblo”, agregó.
La conmemoración ocurre además en un contexto de profunda crisis económica. Los problemas energéticos, la falta de combustible y medicamentos y los cortes de electricidad afectan a la población y golpean actividades como la industria y el turismo.
“Si Fidel y todos los que lucharon en su tiempo vieran la situación en la que está Cuba ahora mismo, se sentirían muy mal”, opinó Cristian Cohello, un trabajador de una cafetería de 27 años.
Su imagen aún aparece en carteles y consignas como “Patria o muerte” siguen presentes en las calles de la isla, pese a que antes de morir pidió evitar homenajes, estatuas y espacios públicos con su nombre.
Fidel Castro: una figura que todavía divide
Fidel Castro nació el 13 de agosto de 1926 en el este de Cuba. Tras estudiar Derecho comenzó su actividad política y en 1953 lideró el asalto al Cuartel Moncada contra el gobierno de Fulgencio Batista. Después de ser detenido y exiliado en México, regresó a la isla y encabezó la guerrilla que terminó con la caída de Batista en 1959.
Desde el Gobierno impulsó una profunda transformación del país, con una reforma agraria, una campaña de alfabetización y la nacionalización de empresas privadas. Estas medidas provocaron un fuerte enfrentamiento con Estados Unidos y con sectores de la sociedad cubana que posteriormente abandonaron la isla.
Durante décadas, Castro fue una figura central de la política latinoamericana y un referente para movimientos revolucionarios y anticoloniales. En 2006 se apartó temporalmente del poder por problemas de salud y en 2008 cedió la presidencia a su hermano Raúl Castro. Murió el 25 de noviembre de 2016.
Su legado también está marcado por las críticas a su gobierno y a la falta de pluralidad política. “Es una figura controversial”, señaló Manuel Cuesta Murúa, historiador y presidente del opositor Consejo para la Transición Democrática en Cuba.
“Sacrificar las libertades no tenía justificación”, sostuvo Cuesta, quien cuestionó las restricciones a la diversidad política. A su entender, esa falta de pluralidad “supuso una fractura que todavía estamos sufriendo”.