La II Cumbre Sudamericana de Naciones (CSN) resultó un endeble encuentro regional que, al menos, sirvió para ratificar que no todo el continente marcha en la misma dirección. La propuesta de unión de la CAN y el Mercosur despertó el sábado discrepancias en la cumbre de Bolivia, donde algunos presidentes calificaron a esos acuerdos comerciales como la piedra fundamental de la integración sudamericana y otros en cambio los criticaron.
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El anfitrión de la cumbre, el presidente boliviano Evo Morales, inició la sesión con una invitación a los países que integran ambos bloques a formar uno solo y envió un mensaje directo al presidente Hugo Chávez, de Venezuela, país que ingresó este año al Mercosur y se retiró de la Comunidad Andina (CAN).
La CAN está integrada por Bolivia, Colombia, Ecuador y Perú; mientras que el Mercado Común del Sur (Mercosur) agrupa a Argentina, Brasil, Paraguay, Uruguay y Venezuela.
Pero Chávez, cuando le tocó su turno, le respondió: "Creo que la CAN, con todo respeto, no sirve (...) y creo que el Mercosur tampoco. Quizá Hugo Chávez fue uno de los más sinceros cuando mencionó que la CSN no tiene forma de resolver los graves problemas de la región, y no ahorró críticas contra el Mercosur y la Comunidad Andina de Naciones (CAN), al señalar que son dos maquinarias de integración que ya no sirven.
El presidente venezolano, dueño de una gran oratoria, se atrevió a decir que si la región no es capaz de abrir espacios pacíficos vendrán tiempos de violencia.
Ningún presidente se atrevió a discutirle este último punto, pero la canciller de Colombia, María Consuelo Araujo, pareció responderle cuando le dijo que "estamos empeñados en mostrar realidades y resultados para demostrar que la diplomacia puede tener resultados sociales".
Sin duda, Chávez, al igual que el presidente de Bolivia, el indígena aymara Evo Morales, anfitrión del encuentro, y su colega de Brasil, Luiz Inácio Lula Da Silva, fueron los más carismáticos de la II CSN.
Chávez, bien a su estilo anti-protocolo, dijo que el documento fue debatido por los vicecancilleres en la CSN, pero no por lo presidentes. Esto generó algunas tibias discusiones y todo concluyó cuando el mandatario venezolano, Morales y Lula se dirigieron a una conferencia de prensa, en la que los periodistas no pudieron formular ningún tipo de preguntas.
Para muchos analistas, la Cumbre no cumplió con las expectativas esperadas.
Pero la CNS concluyó hoy con una declaración en la que se impulsa la integración para favorecer el "desarrollo más equitativo" de América del Sur, reducir la pobreza, respetar los derechos humanos y superar las asimetrías.
La Declaración de Cochabamba, que "coloca la piedra fundamental para una unión sudamericana, señala que "se trata de una integración innovadora que incluya todos los logros y lo avanzado por el Mercosur y la Comunidad Andina de Naciones (CAN), así como la experiencia de Chile, Guyana y Surinam.
"El objetivo último de este proceso de integración es y será favorecer un desarrollo más equitativo, armónico e integral de América del Sur", señala el documento. También impulsa la "superación de las asimetrías para una integración equitativa", mediante el desarrollo de mecanismos concretos y efectivos que permitan resolver "las grandes desigualdades que existen entre países y regiones de Sudamérica".
Entre otros puntos, la declaración se refiere a la solidaridad y cooperación, soberanía, autodeterminación de los pueblos, democracia y pluralismo, respeto a los derechos humanos, armonía con la naturaleza, premisas para la construcción de una integración sudamericana, integración energética; cooperación económica; integración financiera y producción.
El contexto en Bolivia
De algún modo, la cumbre fue opacada por el conflicto interno que vive Bolivia sobre la Asamblea Constituyente que delibera en Sucre, ya que en los días previos a la realización del encuentro hubo violentos enfrentamientos entre partidarios del gobernante Movimiento al Socialismo (MAS) y el grupo opositor Podemos.
En las noches de Cochabamba se veían algunos jóvenes vestidos con remeras blancas que rezaban: "2/3 Bolivianos somos todos"- El conflicto se inició debido a que el MAS quiere que se apruebe la nueva Carta Magna, mediante un sistema mixto, es decir de mayoría artículo por artículo, ya que cuenta con 177de los 255 miembros de la Asamblea Constituyente. El MAS pretende aplicar los 2/3 para el texto completo.
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