La presentación, que solicita el pago de un billón (un millón de millones) de dólares en daños, se trata también de la primera demanda judicial presentada en EE.UU. que intenta establecer una conexión entre Irak y otros grupos extremistas como la red islámica Al-Qaeda. En ella se afirma que se realizaron varias reuniones entre oficiales de inteligencia iraquíes y miembros de Al-Qaeda, una de ellas en Bagdad en 1992 entre un cercano colaborador de Bin Laden,