Desalojan en Caracas el edificio tomado más alto del mundo
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Siete años después de la invasión masiva de este edificio por personas sin vivienda tras distintas tragedias, Villegas asegura que la estructura "no guarda las condiciones mínimas para una vida segura".
La "Torre de David" no estaba destinado a ser la casa de nadie. En 1990, el banquero David Brillembourg, su creador, la imaginó como el gran centro financiero venezolano, a la altura del gigante Wall Street. Con su muerte en 1993, la construcción del edificio -ya avanzada en 60%- en el centro de Caracas, se detuvo.
Para 2007 y a la vista del gobierno chavista, ocupantes ilegales tomaron la edificación -con tres torres de 45, 20 y 10 pisos- y convirtieron las oficinas del lugar en apartamentos que albergan en algunos casos a mujeres solas o a numerosas familias en estrechos espacios de unos 25 metros cuadrados (1.156 familias, según cifras oficiales, equivalentes a unas 3.000 personas).
En una visita realizada previamente a la torre, la AFP constató la organización comunitaria de sus habitantes, que por turnos se encargan de mantener los pisos de cemento relucientes, sus áreas comunes limpias y seguras, así como de planificar actividades culturales, deportivas e incluso de culto para los habitantes de la torre.
Sin embargo, hay aspectos con las que la organización comunitaria no puede lidiar y que ponen en evidencia una obra arquitectónica inacabada: la falta de agua potable, la bocanada negra de sus escaleras, sin iluminación ni baranda, pero que sus habitantes suben y bajan de memoria, así como los saltos al vacío que deja la falta de ventanas al exterior de algunos pisos.
La singularidad de la "Torre de David" y su fama de ser un centro criminal la ha convertido en escenario de series televisivas como "Homeland", pero para los venezolanos es "zona roja" y símbolo de la invasión tolerada por el gobierno chavista.
Este martes se rumora que su desalojo se debe al cierre de un nuevo negocio del presidente Nicolás Maduro con los chinos, de sus socios comerciales predilectos.




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