La escena del crimen permanece custodiada por la Policía.
Una mujer estadounidense murió y otras cinco personas resultaron heridas anoche en "un ataque espontáneo" con un arma blanca en una plaza céntrica de Londres, cometido por un joven con "problemas de salud mental" y ningún vínculo con organizaciones radicales internacionales, según Scotland Yard.
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El subcomisario de Scotland Yard, Mark Rowley, explicó que el atacante, que fue detenido como sospechoso de asesinato, es un noruego de 19 años de "origen somalí", que "seleccionó al azar" a sus víctimas, dos de las cuales tuvieron que ser hospitalizadas, según una conferencia de prensa en Londres.
Además, Rowley destacó que la procedencia del atacante "no es relevante para establecer el móvil del ataque", al que calificó como "espontáneo", informó la agencia de noticias EFE.
En un principio las autoridades se centraron en investigar posibles vínculos con grupos extremistas, pero finalmente la investigación demostró que el móvil del ataque estaba relacionado con la salud mental del autor del ataque, quien finalmente fue desarmado e inmovilizado por la Policía con una pistola eléctrica.
"Hasta ahora no hemos encontrado ninguna evidencia de radicalización o cualquier cosa que pueda sugerir que el hombre estuviera motivado por el terrorismo", según precisa el último parte de la Policía Metropolitana.
"En este momento creemos que esto fue un ataque espontáneo y se seleccionaron las víctimas al azar", indicó dijo Mark Rowley, comisionado adjunto de la Policía Metropolitana y máximo responsable antiterrorista de Gran Bretaña.
La víctima, que según la policía tenía 60 años, de nacionalidad estadounidense, murió poco después de que los agentes llegaran al lugar, y los heridos, dos mujeres y tres hombres con ciudadanías estadounidense, australiana, israelí y británica, fueron trasladados a un hospital cercano. Dos víctimas permanecen internadas, mientras que los otros ya han sido dados de alta.
El ataque ocurrió en la céntrica Plaza Russell, cerca del Museo Británico, una zona que es frecuentada principalmente por estudiantes y turistas donde hay numerosos hoteles y restaurantes, incluyendo el Hotel Russell y el Imperial.
Russell Square en sí es una gran plaza con jardines, una fuente en el centro y una cafetería, y es muy concurrida durante el día. La estación de metro del mismo nombre se encuentra justo al lado y la zona es una vía principal para los autobuses.
Scotland Yard, la Policía Metropolitana de Londres, dijo que para "tranquilidad y seguridad" de los londinenses habrá más agentes, incluyendo policía armada, desplegados en las calles de la ciudad esta misma mañana.
El incidente ocurrió en medio de advertencias sobre la posibilidad de un atentado en el Reino Unido y el anuncio de más policías armados, cuando normalmente los policías londinenses no portan armas de fuego.
Rowley advirtió también a los londinenses que verán más presencia policial en las calles incluyendo agentes armados como medida de precaución y según testigos, un equipo forense instaló una carpa de campaña a lo largo de la avenida Southampton Row.
Por su parte, tras el asesinato de la mujer, el jefe de la Policía Metropolitana, Bernard Hogan-Howe, dijo que "la investigación se está moviendo muy rápidamente y nuestros detectives han estado trabajando durante toda la noche. Como ya hemos dejado en claro, la salud mental sigue siendo un foco importante para nuestra investigación".
Los temores de conexiones yihadistas surgieron a raíz de los ataques en solitario en Niza, Francia, y Orlando, Florida, donde los atacantes aparentemente perturbados mentalmente también afirmaron lealtad al Estado Islámico (EI).
Por su parte, el alcalde de Londres, Sadiq Khan, llamó a los habitantes a que permanezcan "atentos y en calma. La policía está haciendo un trabajo muy difícil" y la seguridad de los londinenses es su "prioridad número uno".
Además, Khan dijo que su "corazón está con las víctimas del incidente en la Plaza Russell y sus seres queridos" después de la muerte de la mujer, que aún no fue identificada.
El ataque se produjo horas después de que la Policía Metropolitana y el propio Khan anunciaran el inicio de la "Operación Hércules", un refuerzo en la seguridad que incluyó 600 policías armados en distintos puntos de la capital del Reino Unido.
La policía metropolitana de Londres, cuyos efectivos no portan armas desde hace 180 años, había anunciado ayer el despliegue de los agentes armados de una unidad especial contra eventuales ataques y atentados, y avisó a la desacostumbrada población que estarán claramente identificados.
La operación policial tiene como objetivo garantizar la protección de los londinenses frente a las amenazas de atentados.
"Todo aquel que esté siguiendo los diferentes ataques que han ocurrido durante las últimas semanas en Europa, entenderá por qué queremos mostrar determinación a la hora de proteger a la población. Por ese motivo, he decidido aumentar el número de agentes armados en las calles de Londres", indicó Hogan Howe.