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6 de junio 2007 - 00:00

Dos años y medio de cárcel a mano derecha de Cheney

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Washington (EFE, Reuters, AFP) - Un juez estadounidense sentenció ayer al ex alto asesor de la Casa Blanca Lewis «Scooter» Libby a 30 meses de cárcel por obstrucción a la Justicia y falso testimonio, en el caso de filtración a la prensa del nombre de la ex espía Valerie Plame.

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Libby fue acusado en marzode mentir a un jurado sobre sus conversaciones con periodistas acerca de la identidad de Plame, cuyo nombre salió publicado en la prensa en julio de 2003, después de que su marido acusara a la administración republicana de utilizar argumentos falsos para justificar la guerra de Irak.

El otrora poderoso ex jefe de Gabinete del vicepresidente Dick Cheney se convirtió así en el más alto funcionario en ser condenado por un delito desde el escándalo «Irán-Contras» de la década del 80, relacionado con la financiación ilegal de la «contra» nicaragüense.

Al emitir su sentencia en el llamado CIA-gate, el juez encargado del caso, Reggie Walton, dijo que «la gente que ocupa este tipo de posiciones, en las que tienen el bienestar y la seguridad de la nación en sus manos, tiene la obligación especial de no hacer nada que pueda causar un problema».

Libby se mantuvo tranquiloal escuchar cómo el juez afirmaba que las pruebas no dejaban lugar a duda sobre su culpabilidad.

Además de los dos años y medio de cárcel, Walton condenó a Libby a pagar una multa de 250.000 dólares. Una vez que haya cumplido la pena, el ex asesor de la Casa Blanca quedará en libertad condicional durante dos años, precisó Walton.

El juez no especificó una fecha para que Libby entre en prisión, aunque dijo no ver razones para dejar que el ex alto funcionario permanezca en libertad a la espera de posibles apelaciones.

En un breve alegato antes de que el juez anunciara su decisión, Libby, que siempre sostuvo su inocencia, pidió que no se lo condenara a prisión: «Espero que este tribunal tenga en cuenta, además del veredicto del jurado, toda mi trayectoria».

Libby presentó en su apoyovarias cartas de diferentes funcionarios de la Casa Blanca y el Departamento de Estado que recordaron la asistencia dada por él durante la Guerra Fría y la Guerra del Golfo.

Por su parte, el fiscal especial asignado al caso, Patrick Fitzgerald, pidió una sentencia ejemplar en el caso y que se impusieran a Libby hasta tres años de cárcel.

El caso comenzó en 2003, cuando el columnista Robert Novak publicó en un artículo el nombre de Plame y reveló que había recibido la información de dos altos funcionarios de la Casa Blanca.

  • Investigación

    La filtración a sabiendas del nombre de un agente de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) en actividad es delito en Estados Unidos. Bush ordenó que se abriera una investigación sobre el caso. Hasta el momento no se han presentado cargos contra nadie por la filtración en sí, que Plame y su esposo, el ex diplomático Joe Wilson, consideran que tuvo motivaciones políticas.

    Bush, que como jefe de Estado tiene el poder de conceder un perdón presidencial al ex alto funcionario, no intervendrá en el caso por el momento, a la espera de posibles apelaciones.

    «El presidente dijo que se sentía terrible por la familia, sobre todo por su mujer y sus hijos», dijo Dana Perino, portavoz adjunta de la Casa Blanca, quien acompaña al mandatario estadounidense en su gira por Europa. Pese a ser poco conocido antes de que se destapara el « escándalo Plame», Libby fue una de las figuras más poderosas en la Casa Blanca y jugó un papel clave en el diseño de la estrategia para Irak.
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