Roma (EFE, AFP, Reuters, ANSA) - Posibles reducciones o subas de impuestos a los italianos dominaron ayer el último debate televisivo entre un vehemente jefe de gobierno, Silvio Berlusconi, y su rival, Romano Prodi, quien mantuvo su estilo calmo, a días de las elecciones generales del 9 y 10 de abril.
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Con tono a menudo ásperoy descalificaciones cruzadas, los dos candidatos respondieron a las preguntas de dos periodistas en un debate moderado por el conocido presentador Bruno Vespa, en el último cara a cara de los contrincantes antes de los comicios, que según analistas finalizó «cabeza a cabeza».
Berlusconi propuso un «sueño, una nueva Italia» y prometió ayudas a la familia, que consideró « sagrada», a los ancianos, a los jóvenes y a los italianos de todas las regiones.
Como respuesta, Prodi puso en duda la capacidad de un nuevo gobierno de su rival para financiar estas ayudas, y aseguró que un eventual Ejecutivo de centroizquierda obtendría recursos de la lucha contra la evasión fiscal que Berlusconi «ha permitido».
Agregó que la evasión fiscal alcanzó los 200.000 millones de euros, y se comprometió a reducirla un tercio, con lo que, aseguró, «se arreglarían las cuentas públicas de Italia».
El primer ministro, en este sentido, acusó a la oposición de tener un programa «vago» en el que los únicos números «son los de las páginas», a lo que Prodi respondió que «el primer ministro se agarra a los números como un borracho a un farol, no para que le iluminesino para sostenerse». Berlusconi, airado, exigió al moderador que hiciese «su tarea de moderar» a Prodi, del que dijo que «no es creíble» y «su programa tampoco», antes de decir que «tiene aire de cura bonachón» y de ser «un tonto útil» que «presta la cara a los comunistas». Lo justificó con la afirmación de que es un hombre sin partido, elegido como «testaferro» por políticos que no pueden dar la cara por su pasado comunista, y aseguró que en un momento dado «se desharán» de él.
Unidad
Prodi basó su mensaje en la necesidad de una Italia unida frente a las « divisiones creadas en los últimos cinco años». Pidió que se trabaje para llevar el país «al nivel que se merece», lo que se puede hacer sólo «con armonía social». Berlusconi, pidió que lo voten mirando a la cámara. Subrayó que abolirá el impuesto sobre la primera vivienda, aseguró que al contrario que la izquierda no impondrá la tasa de donación y sucesión y que mantendrá la tasa de los bonos del Tesoro en la mitad de lo que anuncia Prodi.
Sobre la presencia en Irak, Berlusconi reiteró que el repliegue de las tropas está previsto para finales de año, mientras Prodi recordó su oposición a la presencia de militares italianos en el país árabe y dijo que si llega al gobierno el retiro será «rápido, cuanto antes».
El debate era muy esperado porque se consideraba la última oportunidad para ambos de ganar el voto de los indecisos.
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