El presidente brasileño observó que la creciente ola de crímenes y violencia que azotan a las principales ciudades del país se debe a la falta de una mayor fiscalización sobre lo que calificó de «el desprestigiado sistema de justicia y sobre la labor de los jueces». Según el mandatario, las mafias le están ganando la guerra a la policía en el país.
«No se trata de meter la mano en la decisión de los jueces, pero sí de tener acceso a la caja negra de un Poder Judicial que se considera intocable», aseguró.
La reacción no se hizo esperar. El presidente del Supremo Tribunal Federal de Brasil (corte suprema),
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