El tramo de la autopista que fue destrido por las altas temperaturas del incendio.
San Francisco (EFE).- El caos originado por el desplome la madrugada del sábado de un nudo de autopistas que enlaza San Francisco con el este de la bahía creó ayer en la zona un atasco vial e hizo que las autoridades optaran por hacer gratuito el transporte público en esta ciudad.
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El desplome fue causado por un accidente, sin víctimas, en la madrugada del sábado al domingo cuando un camión cargado de combustible volcó, lo que provocó una explosión y llamas de muchos metros de altura.
Las autoridades pronosticaron que el accidente, que afectó al nudo de autopistas MacArthur, cerca del centro de Oakland y del peaje del Bay Bridge, originará la mayor alteración del tráfico desde que el terremoto de Loma Prieta dañó el puente en 1989.
Las fotografías del incidente recuerdan, de hecho, al terremoto, con el asfalto retorcido y fracturado merced a temperaturas que alcanzaron los 1.500 grados.
Aunque esta mañana, ante las advertencias de atasco, muchos ciudadanos optaron por el transporte público gratuito, lo que hizo que el tráfico en la parte oeste de la ciudad fluyera normalmente, la situación podría empeorar esta tarde.
Las personas que abandonen la ciudad tendrán que dar rodeos para evitar el accidente, dijo Jeff Weiss, portavoz del departamento de Transporte de California.
Unos 75.000 vehículos utilizan la porción dañada de la carretera a diario, pero como el accidente ocurrió precisamente en la convergencia de tres autopistas, las autoridades creen que esto podría causar problemas a cientos de miles de personas.
Unos 280.000 vehículos utilizan el Bay Bridge para entrar en la ciudad cada día, según las autoridades de transporte, que decidieron reforzar el sistema de transporte de barcos, autobuses y trenes (el BART), que además ayer fue gratuito.
El gobernador de California, Arnold Schwarzenegger, declaró ayer el estado de emergencia en la zona para agilizar unas obras que podrían tardar meses y costar varias decenas de millones de dólares.
Las investigaciones preliminares indican que James Mosqueda, el conductor del camión, podría haber excedido los límites de velocidad cuando atravesada el nudo.
Mosqueda, que procedía de una refinería en Benicia y se dirigía a una gasolinera cerca del aeropuerto de Oakland, consiguió escapar de las llamas y caminó por su propio pie, con quemaduras de segundo grado, hasta una gasolinera.
Allí llamó a un taxi que lo llevó al hospital, de acuerdo con la policía de California.
El alcalde de San Francisco, Gavin Newsom, señaló que el accidente es una "llamada de atención" que muestra lo frágil de la red de transportes de la bahía, vulnerable a un terremoto o un ataque terrorista.
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