La imágenes de las torturas causaron conmoción en EEUU.
El fiscal general de Estados Unidos, Eric Holder, estudia nombrar a un fiscal para que investigue los abusos cometidos por la CIA durante los interrogatorios a sospechosos de terrorismo, asegura hoy el diario Los Ángeles Times.
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El citado fiscal evaluaría si la agencia de inteligencia estadounidense empleó tácticas no autorizadas por los conocidos como "memorándum de la tortura" del Gobierno de George W. Bush (2001-2009).
Los citados memorándum dieron luz verde a polémicas prácticas como la de la asfixia simulada durante los interrogatorios a sospechosos de terrorismo.
Una de las fuentes consultadas por el Times señaló que Holder se muestra reacio a abrir un proceso penal e hizo hincapié en que no ha tomado una decisión definitiva al respecto, aunque destacó que "como fiscal general tiene la obligación de cumplir con la ley".
Pero varios otros funcionarios consultados por el rotativo dicen tener casi la total certeza de que Holder abrirá un proceso penal y elegirá a un fiscal de una corta lista preparada recientemente por el Departamento de Justicia a solicitud suya.
Un funcionario del Departamento de Justicia consultado por el diario californiano cree que la investigación está abocada al fracaso al aducir que "se prolongará indefinidamente y provocará un gran daño colateral para no lograr resultados satisfactorios".
Los críticos sostienen que será difícil obtener pruebas contundentes y que el caso carece de precedente legal.
El diario indica que algunos de los casos que se investigarían no habían salido a la luz hasta ahora, incluido uno en el que un miembro de la CIA acudió a la sala de interrogatorios con una pistola para obligar a hablar al detenido.
Entre los abusos que podrían ser objetos de querellas judiciales figuran los que ya han salido a la luz como la asfixia simulada de los prisioneros, que violaría las pautas establecidas por el Departamento de Justicia.
A ella se sumarían las muertes de detenidos en custodia de la CIA en Afganistán e Irak en 2002 y 2003.
Los Ángeles Times destaca que, temerosos de lo que se pueda avecinar, un pequeño número de funcionarios de la CIA han abandonado sus planes de retirarse o dejar la CIA para poder mantener el acceso a materiales confidenciales y estar en una mejor posición de defenderse frente a una potencial investigación.
El presidente de EEUU, Barack Obama, ha expresado en numerosas ocasiones su renuencia a lanzar un proceso penal contra el programa de interrogatorios, pero ha dejado la puerta abierta al enjuiciamiento de individuos que pueden haber violado la ley.
Tanto Obama como Holder han dicho creer que la asfixia simulada representa tortura, pero el diario recuerda que la investigación plantearía problemas políticos para la Casa Blanca.
Tom Malinowski, director del grupo de defensa de los derechos humanos Human Rights Watch en Washington, cree que "una investigación que se concentre sólo en funcionarios de bajo rango sería peor que no hacer nada".
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