El Departamento de Defensa de EEUU implementará un nuevo esquema de controles médicos para las Fuerzas Armadas que incluirá análisis anuales de testosterona para todos los militares mayores de 30 años. Además, quienes sean diagnosticados con una deficiencia hormonal podrán acceder a terapias de reemplazo de testosterona, según informaron medios norteamericanos este jueves.
La nueva política también contempla que los efectivos menores de 30 años puedan realizarse el estudio de manera voluntaria, mientras que para el resto de las tropas el examen pasará a formar parte de los chequeos médicos habituales.
En un video difundido en la red social X, el secretario de Defensa sostuvo que la preparación física y mental de los soldados resulta clave para afrontar los conflictos actuales. "A medida que envejecemos, los niveles de testosterona suelen disminuir de forma natural", afirmó.
Y agregó: "El campo de batalla moderno es brutal e implacable. Exige la máxima preparación psicológica y mental".
El Pentágono todavía no definió los parámetros mínimos
La decisión llega en medio de una serie de cambios impulsados por el Pentágono para fortalecer la condición física del personal militar. En los últimos meses también se modificaron los criterios de las pruebas de aptitud física y los sistemas para medir el porcentaje de grasa corporal de los efectivos.
Los bajos niveles de testosterona son una preocupación que desde hace años aparece especialmente entre las fuerzas de operaciones especiales, donde el alto desgaste físico, el estrés y las exigencias operativas podrían afectar la producción hormonal. Sin embargo, distintos especialistas advierten que todavía no existe evidencia concluyente que demuestre esa relación.
La Asociación Americana de Urología estima que solo alrededor del 2% de los hombres padece una deficiencia clínica de testosterona. La condición suele presentarse con mayor frecuencia en personas de edad avanzada o que padecen diabetes u obesidad, aunque los médicos también alertan sobre la creciente popularidad del concepto de "testosterona baja" en redes sociales, lo que puede generar una percepción exagerada de su incidencia.
Hasta ahora, los integrantes de las Fuerzas Armadas ya podían acceder a estos estudios y tratamientos a través de Tricare, el sistema de cobertura médica del personal militar. La diferencia es que nunca habían formado parte de las revisiones médicas obligatorias, que históricamente se concentraban en controles de visión, audición, vacunación y otros exámenes preventivos.
Por el momento, el Pentágono no precisó cuáles serán los niveles mínimos considerados aceptables, ni aclaró si los soldados con valores inferiores podrían enfrentar algún tipo de consecuencia profesional. Tampoco respondió si las mujeres militares serán sometidas a controles hormonales similares o qué ocurrirá con quienes decidan rechazar un eventual tratamiento recomendado, consignaron ABC News, CBS News y NBC News.