«Debemos permitir que los pilotos entrenados y calificados sirvan como la última línea de defensa contra cualquier desastre potencial», agregó Young, momentos antes de la votación. El texto aprobado por la cámara permitirá ir armados a los más de 70.000 pilotos comerciales que lo de-seen y se sometan a entrenamiento específico.
En tanto, al dirigirse a centenares de empleados federales en Washington, Bush repitió varias veces que «ganaremos la guerra contra el terror, sin importar el tiempo que tome», pero dijo que esa meta requiere del apoyo bipartidista del Congreso.
El mandatario estadounidense reconoció que hasta ahora la cultura burocrática imperante ha sido una en la que cada agencia defiende su parcela pero, es hora de «fomentar una nueva cultura» de cooperación para proteger al país.
El discurso de Bush tenía como objetivo agilizar la puesta en marcha del Departamento de Seguridad Nacional, que, según cálculos del Congreso, estaría aprobado para el primer aniversario de los atentados del pasado 11 de setiembre.
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