Egipto: renunció cúpula del partido gobernante (Mubarak resiste)
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En la jornada miles de personas manifestaron por duodécimo día consecutivo en El Cairo contra el presidente Mubarak, que por su lado trató de demostrar que guardaba el poder.
Asimismo, un encuentro filmado por televisión, el presidente se reunió con el primer ministro Ahmed Shafiq, que el sábado descartó que Mubarak vaya a dejar el cargo a su vicepresidente Omar Suleimán.
También se entrevistó con el ministro de Petróleo, Sahme Fahmy, el jefe del Banco Central Faruk Oqda y el ministro de Finanzas Samir Radwan.
Tras el anuncio de la renuncia de la cúpula del PND, de la que quedó descartado Gamal Mubarak, de 47 años, hijo del mandatario y a menudo considerado hasta las protestas como su probable sucesor, Estados Unidos se congratuló por este "paso positivo".
En el frente externo, el enviado especial para Egipto del presidente estadounidense Barack Obama, Frank Wisner, declaró que "la continuidad de liderazgo de Mubarak era decisiva", en una intervención por video en la Conferencia sobre la Seguridad que tiene lugar en Múnich (sur de Alemania).
"El presidente debe permanecer en el cargo para dirigir esos cambios", declaró, antes de calificar de "vital" el papel que debe protagonizar Mubarak en la transición egipcia hacia la democracia.
Estas declaraciones parecían contradecir la posición expresada la víspera por el mandatario norteamericano, que dio a entender que deseaba una salida rápida de Mubarak del poder.
Desde Múnich, un miembro de la delegación de la secretaria de Estado norteamericana Hillary Clinton se apresuró a declarar que Wisner no hablaba en nombre de Estados Unidos, sino "como simple ciudadano".
Momentos después, la Casa Blanca también se distanció de las declaraciones del emisario. Wisner "hablaba en su nombre y no por el gobierno de Estados Unidos", dijo un funcionario en Washington pidiendo el anonimato.
En una entrevista concedida la pasada semana al canal estadounidense ABC, Mubarak había asegurado que no quería mantenerse en el poder, pero que no podía renunciar por miedo al "caos" que podría producirse en Egipto, país aliado de Estados Unidos y que tiene relaciones con Israel.
Según el New York Times, Suleimán y altos mandos militares están estudiando planes para limitar la autoridad de Mubarak y posiblemente apartarlo del palacio presidencial de El Cairo.
La actividad en el país sigue fuertemente paralizado: la bolsa de El Cairo anunció que aplazaba la reapertura prevista para el lunes, sin dar otra fecha. Los intercambios financieros están suspendidos desde el 27 de enero tras una fuerte caída del 10%, después de acumular en dos días pérdidas por 12.000 millones de dólares.




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