El nerviosismo de la plaza paulista ayer no fue consecuencia del nuevo récord del precio del petróleo, ignorado por Wall Street, sino de la preocupación del mercado local con los nuevos episodios de la crisis política brasileña, según los analistas.
Lo que asustó al mercado fue el testimonio de
La agitación política, sumada a la decisión del Banco Central de volver a comprar dólares en el mercado cambiario, algo que no hacía desde marzo pasado, provocó una disparada de la cotización del dólar, que cerró con un alza de 2,89%, cotizando a 2,346 reales. Se trató de la mayor suba de la divisa en más de un año.
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