En medio de protestas, Putin asumió otra vez como presidente de Rusia
-
Trump pidió al Congreso un presupuesto militar récord de u$s1,5 billones para 2027
-
Avanza la Misión Artemis II de la NASA y preparan el Plan de Objetivos Lunares
Vladimir Putin
Tras su investidura, Putin propuso al Parlamento la candidatura de su predecesor Dmitri Medvedev para el cargo de primer ministro, indicó el presidente de la Duma (cámara baja) Serguei Naryshkin, citado por las agencias rusas. De esta forma el tándem que desde hace años dirige el destino político del país, sigue en pie.
Medvedev, presidente durante cuatro años pero siempre a la sombra de Putin, iniciará el proceso para su nombramiento como jefe de gobierno con un encuentro con dirigentes de grupos parlamentarios de la Duma.
En vísperas de la investidura de Putin, una manifestación de la oposición que reunió a varios miles de personas, 8.000 según las autoridades, fue violentamente reprimida por la policía, que golpeó a los manifestantes y detuvo a más de 400 personas, entre ellas el líder del Frente de Izquierda, Serguei Udaltsov, el bloguista anticorrupción Alexey Navalny y el antiguo vice primer ministro, Boris Nemtsov. Además, 29 policías resultaron heridos durante los incidentes.
Las autoridades abrieron una investigación por "llamado a perturbar el orden público" y "violencias contra personas que representan a la autoridad pública", delitos que pueden merecer penas de entre tres y 10 años de cárcel.
En medio de este clima de tensión, un impresionante dispositivo de seguridad fue instalado en los alrededores del Kremlin y en el centro de Moscú, y miles de policías fueron desplegados para garantizar la seguridad de la investidura.
Elegido el 4 de marzo con casi 64% de los votos tras unos comicios marcados por las denuncias de fraude, según la oposición, Putin, un exagente del KGB, consiguió de esta forma volver al Kremlin, del que había salido en 2008 ya que la Constitución no le permitía realizar más de dos mandatos consecutivos.
Su victoria mereció una ola inédita de protestas por parte de la población, que salió masivamente a las calles para denunciar el fraude en las elecciones y la corrupción que gangrena el país.
Los primeros ocho años de Putin como presidente (2000-2008) estuvieron marcados por un fuerte control del país y una cierta estabilidad, después de los años liberales y caóticos del mandato de Boris Yeltsin.
Este tercer mandato, que tras la reforma constitucional será de seis años, se anuncia todavía más difícil en una sociedad donde el ansia de cambios nunca había sido tan importante desde la desmembración de la Unión Soviética en 1991.




Dejá tu comentario