20 de julio 2006 - 00:00

"Es un contraataque moralmente justo"

El terrorismo siempre es diabólico, dijo Ran Cohen. El legislador admite que la actual crisis en Medio Oriente pone en cuestión su histórica postura pacifista.
"El terrorismo siempre es diabólico", dijo Ran Cohen. El legislador admite que la actual crisis en Medio Oriente pone en cuestión su histórica postura pacifista.
«Hoy en día Hizbollah es el enemigo de los israelíes,pero también lo es de los libaneses», sostiene con tono contundente el diputado israelí Ran Cohen en una entrevista con Ambito Financiero. El legislador, del partido de centroizquierda Meretz, llegó a la Argentina en representación de la canciller Tzipi Linvi por el 12° aniversario del atentado a la AMIA. Pese a la habitual postura pacifista de su agrupación, defendió la ofensiva militar de su país en el Líbano, poniendo de manifiesto el elevado grado de consenso que tiene en Israel el objetivo de neutralizar al movimiento terrorista chiita.

Periodista: ¿Cuál es la posición de Meretz sobre la campaña militar en el Líbano?

Ran Cohen: Nosotros, en Meretz, estamos en un conflicto interno muy difícil por nuestra posición moral y política. Desde el punto de vista moral, creemos que es una causa justificada, es un contraataque, una respuesta. Antes de los enfrentamientos, en Israel había un debate muy importante por el futuro plan de retirada del primer ministro Ehmud Olmert. En Meretz estamos en contra de esa propuesta porque consideramos que la evacuación debe llevarse a cabo con el consenso de ambas partes, entre el gobierno israelí y Mahmud Abbas (Abu Mazen, el presidente palestino), no unilateralmente. La derecha, encabezada por Benjamin Netanyahu, no quería retirarse de los territorios. Lo que han hecho Hizbollah y Hamas es hacer esa discusión irrelevante. Ellos transformaron la situación en una guerra. Nosotros deseamos la paz y, con factores terroristas de por medio, no será posible. El terrorismo en general usa una terminología de justicia para justificar su causa. El terrorismo es siempre diabólico. El acto de hace un mes en Gaza (el secuestro del soldado Gilad Shalit) se pergeñó en un lugar en el que Israel se había retirado, que era zona liberada. La provocación salió precisamente de allí, donde no hay ocupación, matando soldados y lanzando misiles Al-Qassam. Es una manera de actuar de criminales, no de guerreros que luchan por la libertad.

  • Apoyo mayoritario

  • P.: Los argentinos residentes en Israel también se manifestaron a favor de la operación israelí...

    R.C.: El ejemplo más claro de lo que es Israel en este momento es el caso de Mónica Lerer de Saidman, la argentina que murió en el primer ataque en Haifa. Mónica quería vivir con su familia en Nahariya y se encontró con la muerte. Ella no fue a instalarse a un asentamiento en el Líbano, en Gaza o en Cisjordania. Eligió vivir en Nahariya, en una ciudad israelí, reconocida como israelí en todo el mundo. El terrorismo utiliza la vida de los civiles para amenazar la existencia del gobierno del Estado de Israel. La mayoría de los ciudadanos israelíes apoya la ofensiva.

    P.: ¿Cuáles son los siguientes pasos?

    R.C.: Debemos llegar a una situación en que la violencia se termine lo antes posible. Pero con dos logros obligatorios. En primer lugar, tenemos que lograr la liberación de los soldados y luego conseguir el desarme de Hizbollah.

    P.: ¿Cuál sería el procedimiento para evitar que Teherán y Damasco sigan apoyando y financiado a la milicia?

    R.C.: Sanciones internacionales a ambos países. También es fundamental apoyar al primer ministro libanés, Fuad Siniora, para que pueda imponer su gobierno a Hizbollah. Hoy en día Hizbollah es el enemigo de Israel, pero también es el enemigo de los libaneses. Hamas y Hizbollah imponen un proceso de guerra; nosotros buscamos un proceso de paz. Lamentablemente, en esta situación, nadie hace nada. Estados Unidos está involucrado en Irak, Europa tiene intereses opuestos y lo mismo sucede en América latina.

    P.: ¿Qué cabe esperar de Irán?

    R.C.: Somos el único país en el mundo que sobrevivió al nazismo y a las amenazas permanentes de nuestros vecinos, que quieren nuestra destrucción. Si bien la cuestión iraní es un problema muy grande para Israel, porque estamos en la primera línea, se trata de un problema global. Irán no sólo está avanzando en su ambición nuclear para atacar a Israel. Ellos también tienen un programa de misiles de largo alcance que pueden llegar a España de un lado y a China del otro. El mundo no tiene que permitir que después de la Alemania nazi aparezca otro gobierno similar.

    Entrevista de María Emilia Rebollo

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