El gobierno, que enfrenta una creciente amenaza terrorista que obliga a incrementar los controles migratorios, tuvo que cancelar ayer todas las solicitudes de visado de Rumania y Bulgaria tras revelar la oposición conservadora, alertada por el cónsul británico en Bucarest, que se habían aprobado permisos de entrada al Reino Unido a partir de documentos falsos.
Dejá tu comentario