Conductores españoles de camiones bloquearon el lunes el tráfico de productos en la frontera con Francia, mientras las protestas por el precio del combustible en España, Francia y Portugal suscitan temores de escasez de alimentos y gasolina.
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Camioneros españoles y portugueses comenzaron huelgas indefinidas, y se formaron filas de furgones de hasta ocho kilómetros en el lado francés de la frontera luego de que piqueteros hispanos destrozaran los parabrisas de vehículos que transportaban productos extranjeros e intentaban ingresar a España.
Los camioneros franceses y españoles también protagonizaron protestas desacelerando la velocidad, lo que causó filas de 30 kilómetros en Bordeaux, Francia, y de 20 kilómetros o más alrededor de Madrid y Barcelona.
Los conductores demandaban medidas para contrarrestar el efecto de los altos precios del petróleo, que la semana pasada se ubicó en más de 139 dólares por barril.
Los españoles, que temen una escasez de combustible, hicieron filas para llenar sus tanques y el 40 por ciento de las estaciones de servicio quedó sin suministros en la región española más afectada, Cataluña, de acuerdo a un grupo de la industria.
Largas filas se formaron en los supermercados españoles y portugueses luego de que camioneros dijeran que podían quedarse sin alimentos frescos en pocos días. "Nadie está ganando suficiente dinero como para comer más; ni los camioneros, ni los pescadores, nadie, y alguien tiene que hallar una solución", sostuvo Jaime Díaz, presidente de la Confederación Nacional de Transporte Terrestre de España.
El primer ministro José Luis Rodríguez Zapatero pospuso un importante discurso para lidiar con la primera gran huelga que golpea a España durante su peor desaceleración económica en 15 años.
Pero el Gobierno socialista dijo que no habría escasez de electricidad o gasolina, mientras los camioneros hicieron piquetes en centros de distribución y pidieron una tarifa de trasporte mínima para contrarrestar el alza del 35 por ciento en los últimos 12 meses en los costos del combustible.
En Portugal, un grupo de camioneros amenazó con bloquear las rutas principales que van hacia al sur y a la región turística de Algarve para evitar que los productos llegaran al área. Las manifestaciones y huelgas a lo largo de Asia ya han obligado a países en rápido crecimiento como India, Malasia e Indonesia a aumentar los subsidios al combustible para aliviar el peso de los altos precios.
La policía utilizó el lunes chorros de agua y bastones en Cachimira para dispersar a cientos de trabajadores gubernamentales que protestaban por los aumentos del precio del combustible, mientras que una huelga general paralizó el estado de Assam, en el nordeste.
Los precios crecientes han impulsado la inflación a máximos en Asia y en la euro zona de 15 miembros, lo que forzó a bancos centrales a amenazar con incrementar las tasas de interés.
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