Estas polémicas investigaciones colocaron al experto a la vanguardia de los estudios genéticos humanos que utilizan los descubrimientos sobre células madre para tratar enfermedades incurables, como el Parkinson y la diabetes.
El profesor Woo-suk anunció, además, la dimisión a sus cargos públicos -da clases en la Universidad de Seúl y es director del Primer Centro Mundial de Células Madre, puesto en marcha el mes pasado en la capital surcoreana- «para compensar a la gente» por su falta de ética en este caso.
Woo-suk, de 53 años, fue acusado por el profesor estadounidense