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15 de marzo 2007 - 00:00

Francia: acusan de eludir impuestos a Ségolène Royal

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Ségolène Royal
París (El Mundo) - El semanario satírico «Le Canard Echainé» se convirtió en la referencia recurrente de los grandes y pequeños escándalos que sacuden la campaña electoral francesa. El último número, publicado el lunes, relacionó a Ségolène Royal y a su pareja, François Hollande, con una trampa fiscal que consiste en minimizar el valor del patrimonio inmobiliario.

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La jugada es una manera de eludir el pago del impuesto solidario que tributan las grandes fortunas, aunque los líderes socialistas desmienten haber incurrido en semejante anomalía, algo imperdonable para sus electores.

Las excusas de la candidata presidencial socialista contradicen las impresiones de «Le Canard», cuya edición demostró que «madame» Royal y su pareja valuaron en 270.000 euros una vivienda de la Costa Azul que valdría casi tres veces más.

La denuncia se produjo una semana después de haberse publicado en «Le Canard» otra operación dudosa del conservador Nicolás Sarkozy. Según el semanario, el líder del partido gubernamental se habría beneficiado de un descuento anómalo de 300.000 euros cuando adquirió una casa en Neully-sur-Seine, a las afueras de París. La operación se remonta a 1997, pero se ventiló 10 años después.

  • Encuestas

  • Ségolène se enfrenta también al avance en las encuestas del candidato centrista, François Bayrou. Este « fenómeno» obligó a los miembros del Partido Socialista a realizar una «terapia de grupo» en la que participaron, además de políticos, numerosos integrantes del ambiente cultural francés.

    Había escritoras, como Laure Adler; cineastas, como Patrice Chéreau; elefantes del Partido Socialista (PS), como Jack Lang; sociólogas, como Françoise Champion, e historiadores de reputación, como Jean-Pierre Azema.

    Unos y otros estaban convocados para redundar en los debates de la democracia participativa, aunque se trataba de una reunión de élite -las invitacionesse limitaban a 1.000 personas- donde fue imposible eludir la pujanza que adquirió Bayrou en la carrera presidencial.

    Hace 10 días nadie consideraba peligrosa la competencia del líder centrista de la Unión para la Democracia Francesa (UDF). Ahora se relativiza su importancia mencionando las estadísticas de indecisos -45% de los electoresy considerando a Bayrou como un clásico globo sonda de la batalla.

    El 79% de los franceses le atribuye a Bayrou la mejor campaña electoral, lo considerael más honesto y le concede tanta competencia como podría tener Ségolène.

    El problema es que Ségolène parece desorientada y no pudo contrarrestar la fuerza de Bayrou. Quizá porque el líder del UDF supo atraer a los socialistas desencantados, pescar a los bo-bo ( burguesesbohemios), ganarse a muchos adeptos del mundo universitario y perseverar en la verosimilitud de un proyecto que apuesta por cambiar el sistema bipolar sin necesidad de amenazas trotskystas, consignas lepenistas ni amenazas jacobinas.

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