Los países más desarrollados de Europa tienen un problema con su Estado. El que más ama el estatismo, Francia, comenzó a privatizar las «joyas de la abuela» para afrontar el estancamiento económico, según indica el interesante artículo del corresponsal del diario español «El País» en París, J.M. Martí Font.
La salida a Bolsa de GdF y EdF había entrado en vía muerta en los últimos meses del primer ministro
Ahora, sin embargo, el nuevo Ejecutivo, surgido del rechazo de la Constitución europea,
Con la salida a Bolsa de EdF, GdF y las concesionarias de autopistas, más las ya realizadas de paquetes adicionales de la empresa de telecomunicaciones
Pese a todo, esas operaciones representan una muy pequeña parte del patrimonio industrial del Estado francés, que seguirá manteniendo más de 80% de las dos grandes empresas energéticas.
Los últimos rumores apuntan a que el Ministerio de Economía de