El gobierno estadounidense dijo estar "profundamente decepcionado" por la decisión israelí.
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, afirmó que continuarán "por derecho propio" la extensión de los proyectos edilicios judíos en Jerusalén, tras la adhesión de Palestina a la UNESCO y despertó fuertes críticas de la comunidad internacional EEUU admitió su "decepción", mientras que la UE exhortó a la administración judía a "revertir" la decisión.
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"Eso no es un castigo, sino un derecho propio", admitió Netanyahu ante parlamento en Jerusalén, al referirse a la decisión adoptada ayer de construir 2.000 nuevas viviendas en Jerusalén Este y en asentamientos limítrofes en Cisjordania. "Nosotros construimos en Jerusalén porque es derecho de nuestro pueblo reconstruir su capital eterna", dijo el mandatario y aseguró que "Jerusalén no volverá al estado que tenía antes de la guerra de 1967", cuando estaba dividida por un muro y por alambradas en dos sectores: uno israelí y otro jordano.
El gobierno estadounidense dijo estar "profundamente decepcionado" por la decisión israelí, según señaló el portavoz de la Casa Blanca Jay Carney. "Como hemos dicho antes, las acciones unilaterales dificultan la reanudación de las negociaciones y no permiten progresar en el objetivo de un acuerdo razonable y necesario entre las partes", agregó. "Esta es la única forma de lograr una solución de dos estados que ambas partes tienen como objetivo, con los palestinos teniendo su propio estado soberano y los israelíes la seguridad que tan profundamente merecen", afirmó el vocero.
Por su parte, la jefa de la diplomacia europea, Catherine Ashton, urgió a Israel a revertir su decisión de acelerar la colonización de Jerusalén este y de Cisjordania. "Exhortamos a Israel a que revierta esta decisión y pedimos a ambas partes que continúen con su compromiso" de reanudar las negociaciones de paz, dijo la funcionaria.
Francia también se sumó a los reclamos y condenó la medida y llamó al Gobierno israelí "a abstenerse de aplicar ese proyecto y, de manera más general, a terminar con su colonización", según declaró el portavoz del Ministerio de Exteriores francés, Bernard Valero.
En tanto, el gobierno de Alemania instó a las autoridades israelíes a que cesen la colonización. El vocero del Ejecutivo, Steffen Seibert, durante un contacto con la prensa, calificó como "inquietante" el anuncio. "Las actividades de colonización son contrarias al derecho popular", señaló el funcionario, quien insistió en que israelíes y palestinos retornen a la mesa de negociaciones.
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