Los equipos de rescate continuaron este domingo con la intensa búsqueda de supervivientes tras los dos terremotos que en los pasados días dejaron al menos 41 muertos y miles de heridos en la isla de Kyushu, el suroeste de Japón.
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Los rescatistas ven complicada su tarea por la lluvia que azotó durante la noche del sábado las regiones montañosas de la isla y por la sucesión de una serie de réplicas.
Unas 10 personas siguen desaparecidas en el pueblo de Minamiaso, en la prefectura de Kumamoto, donde los sismos desataron un fuerte alud, informó la policía.
Más de 110.000 personas fueron evacuadas a refugios, según la emisora NHK, y las autoridades señalaron que hay casi 400 viviendas completamente destruidas y 1.300 gravemente dañadas. Algunos residentes relataron a los medios que no tienen adónde ir.
Numerosos evacuados pasaron más de una hora haciendo cola para recibir ayuda mientras que las autoridades enviaron más alimentos y objetos de primera necesidad a las áreas afectadas en las prefecturas de Kumamoto y Oita.
"Ordené que se garantice el abastecimiento de alimentos, medicina y agua a aquellos que han sido evacuados y pasaron la noche afligidos en los refugios", señaló en Tokio el primer ministro nipón, Shinzo Abe.
En Kumamoto unos 56.000 hogares se quedaron sin luz temporalmente, señaló NHK.
Gen Aoki, director del departamento de terremotos y tsunamis de la agencia meteorológica local, alertó de que habrá probablemente más réplicas y aludes en la región. Más de 450 temblores han sacudido Kyushu desde el jueves.
Muchas de las víctimas de mayor edad murieron por sus numerosas heridas o al ser golpeadas por escombros o muebles, informaron los medios. El sismo del sábado causó además más de 2.000 heridos.
Las autoridades destacaron que las centrales nucleares no se han visto afectadas por los seísmos. Defensa Civil envió a 25.000 soldados a la región afectada en la provincia de Kumamoto.
Los terremotos causaron el cierre de varias carreteras y la suspensión parcial del servicio de trenes, incluidos los de alta velocidad. También fueron cancelados los vuelos desde y hacia Kumamoto tras colapsar el techo del aeropuerto local.
Los temblores de esta semana son los más fuertes que sufre Japón desde el terremoto y tsunami del 11 de marzo de 2011, que dejaron unas 18.500 víctimas mortales y provocaron graves daños a la planta nuclear de Fukushima.
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