Las aseguradoras pagan a Pool Re una cuota fija que cubre los riesgos sobre sus propiedades comerciales y los costos de los negocios que no pueden operar como consecuencia de un atentado terrorista, conocido como riesgo por interrupción de negocios. Como las explosiones fueron confirmadas como ataques terroristas, la máxima cantidad que deberían pagar las aseguradoras sobre cualquier ataque será de 75 millones de libras (131 millones de dólares), con un límite de 150 millones de libras si hay otro ataque durante el mismo año, dijeron expertos.
La participación individual de cada empresa en esa factura está basada en su participación en el mercado de seguros comerciales del Reino Unido. Pool Re cubre el resto de los costos reclamados por encima de las 75 millones de libras.
El Tesoro y Pool Re, a su vez, recuperan el dinero que pagaron elevando las primas que cobran a las empresas de seguros miembros por las coberturas futuras.
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