Bolivia: Áñez echó al ministro de Economía y renunciaron los de Trabajo y Producción

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Óscar Ortiz cuestionó la reprivatización de una compañía eléctrica y fue criticado públicamente por el influyente ministro de Gobierno. El encargado de Trabajo, dimitió, lo mismo que el titular de Desarrollo Productivo.

A 20 días de las elecciones presidenciales en Bolivia, se desgrana el Gobierno de facto de Jeanine Áñez. A la destitución del ministro de Economía por oponerse a un decreto de privatización, se le sumó más tarde la renuncia del titular de la cartera de Trabajo y posteriormente el funcionario encargado del ministerio de Desarrollo Productivo.

Óscar Ortiz (Economía), Óscar Mercado (Trabajo) y Abel Martínez (Desarrollo Productivo), anunciaron este lunes su salida del gobierno de facto de Áñez, después de que el primero revelara profundas diferencias con el poderoso ministro de Gobierno (interior), Arturo Murillo.

En una conferencia de prensa, Ortiz destacó que no renunció de forma voluntaria y adelantó que Áñez ya designó a su sucesor.

Aunque no dio nombres, versiones periodísticas informaron que sería el actual ministro de Planificación del Desarrollo, Branko Marinkovic, un hombre que pasó 10 años en el exilio tras ser señalado como uno de los líderes del intento fallido separatista de 2009 contra el Gobierno de Evo Morales.

En horas de la tarde, Áñez nombró a Marinkovic, referente del ala dura del Gobierno de facto, como nuevo ministro de Economía y Finanzas Públicas.

"Entiendo que ya han decidido designar a otra persona, con lo cual he venido a dejar limpio mi escritorio", dijo Ortiz y calificó como "indigno" que se esparcieran "rumores" y "noticias falsas" para presionarlo a que dimita.

Ortiz fue desplazado del gabinete de Jeanine Áñez por "diferencias profundas" con algunas políticas que pretende asumir el actual Gobierno de facto en Bolivia, reportó el diario local El Deber.

Recalcó que su alejamiento se debe a que no está dispuesto a firmar el decreto supremo "que vaya contra el ordenamiento jurídico", en referencia a la devolución de las acciones de la Empresa de Luz y Fuerza Eléctrica de Cochabamba (Elfec), que comprometió la presidenta.

"No creo que el Gobierno, en sus últimas semanas, deba realizar nuevos contratos o adjudicaciones importantes, que debieran dejarse para la próxima gestión. Hay suficientes deudas como para asumir nuevas obligaciones", concluyó Ortiz.

Ortiz había confrontado públicamente con el hombre fuerte del Gobierno de facto, el ministro de Murillo, por este tema.

"Yo no estoy aquí para firmar cualquier cosa que me ponga por delante, voy a siempre analizar y cumplir con mi responsabilidad de defender el respeto a las leyes y los intereses del país", le dijo al medio local Erbol, citado por la agencia de noticias DPA.

Murillo, en otra conferencia de prensa, reconoció que "efectivamente este tema de ELFEC ha generado muchísimos roces" y criticó a Ortiz. "A mí no me manda ninguna logia, ningún poder, a mí me manda el pueblo", dijo el ministro de Gobierno.

El ministro de Trabajo, Óscar Mercado anunció, por su parte, su dimisión en Twitter. "Con la satisfacción del deber cumplido presenté mi renuncia" al gabinete de la presidenta Jeanine Áñez "a quien agradezco la oportunidad que me dio de servir a mi país", escribió.

"Hoy, el señor Oscar B. Mercado Céspedes presentó su renuncia irrevocable al cargo de Ministro de Trabajo, Empleo y Previsión Social, puesto que ejerció desde diciembre del año 2019", había anunciado la cartera en un comunicado publicado en Twitter.

Ante las renuncias en el Gabinete, Áñez anunció este lunes mismo a los nuevos titulares de los restantes ministerios.

Tras nombrar al encargado de Economía, la presidenta de facto también nombró a Gonzalo Quiroga como titular de la cartera de Planificación del Desarrollo, y a Álvaro Tejerina como ministro de Trabajo.

Las bajas en el gabinete ocurrieron apenas diez días después de que Áñez renunció a su candidatura presidencial en aparente admisión del fracaso de su apuesta electoral, cuando se perfilaba a salir en cuarto lugar y con menos del 10% de los votos, según pronosticaron varias encuestas.

Al salir de la carrera electoral, la presidenta de facto pidió la unidad de las fuerzas conservadoras contrarias al MAS, llamado que aparentemente no tuvo efecto, mientras el candidato masista Luis Arce se mantiene en primer lugar en la intención de voto, según los últimos sondeos.

La semana pasada, Áñez destituyó también al procurador general del Estado, José María Cabrera, quien había objetado el plan de privatización de Elfec impulsado por Murillo.

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