17 de febrero 2005 - 00:00

Grave: Siria e Irán enfrentan a Bush

La viuda de Rafik Hariri no puede contener las lágrimas en el entierro del ex primer ministro libanés en Beirut. La secundan el francés Jacques Chirac y su esposa Bernardette.
La viuda de Rafik Hariri no puede contener las lágrimas en el entierro del ex primer ministro libanés en Beirut. La secundan el francés Jacques Chirac y su esposa Bernardette.
Teherán (EFE, AFP, ANSA, EFE) - Unidos por un enemigo en común, Irán y Siria dieron ayer un paso que suma inquietud en Medio Oriente, al afirmar que están dispuestos a cooperar para hacer frente al «desafío y las amenazas» que les plantea la administración Bush. EE.UU. recrudeció las acusaciones contra el régimen de Bashar al-Assad tras la muerte del premier libanés, en tanto que acusa a los clérigos iraníes de tener un plan para conseguir la bomba atómica.

El vicepresidente iraní, Mohammed Reza Aref, y el primer ministro sirio, Naji al-Otri, sellaron el acuerdo tras una reunión mantenida en Irán.

«Estamos preparados para ayudar a Siria en todos los campos para hacer frente a las amenazas», subrayó Aref
.

«Nuestros hermanos sirios afrontan amenazas específicas, y nuestro deseo es que puedan beneficiarse de nuestra experiencia. Estamos listos para proporcionarles toda la ayuda que necesiten», agregó.

Al-Otri subrayó, por su parte, la importancia de una reunión «beneficiosa, mantenida en un momento muy delicado, en el que ambos países hacen frente a múltiples desafíos».

Washington minimizó la alianza de sus adversarios. «Si hablan sobre Estados Unidos, es una lectura equivocada fundamental del asunto. Su problema no es con EE.UU., es con la comunidad internacional», declaró el portavoz de la Casa Blanca, Scott McClellan. El vocero aprovechó para manifestar su preocupación por las negociaciones existentes para que Rusia le venda a Siria misiles de corto radio de alcance del tipo Strelets.

«El presidente George W. Bush se opone a que armas de cualquier tipo sean vendidas a estados que apoyan el terrorismo»,
dijo el vocero.

• Cooperación

Fuentes oficiales sirias en Damasco negaron que tal declaración común signifique el establecimiento de una «alianza estratégica» entre ambos estados, y recordaron que Damasco y Teherán cooperan «desde hace tiempo».

Irán y EE.UU. rompieron sus relaciones diplomáticas en 1979, tras el triunfo de la revolución islámica que encabezó el ayatollah
Rujollah Khomeini, y que derrocó al régimen pro occidental del último sha de Persia, Mohammed Reza Asefi.

El enfrentamiento se recrudeció tras los atentados del 11 de setiembre de 2001 en Washington y en Nueva York, cuando
George W. Bush incluyó a Irán, uno de los países más ricos en petróleo, en su denominado «eje del mal».

Ayer, con su decisión de retirar a su embajadora de la capital siria, dejó entrever que culpa al régimen del presidente Al-Assad del atentado que el pasado lunes segó la vida del ex primer ministro libanés,
Rafic Hariri. El subsecretario de Estado norteamericano para Asuntos de Oriente Medio, William Burns, aprovechó presencia en las exequias de Hariri para demandar la retirada «total e inmediata» de las entre 10.000 y 15.000 tropas sirias desplegadas en territorio libanés.

Para mayor tensión, el jefe de los servicios secretos iraníes,
Ali Yunesi, advirtió al Pentágono que el ejército de su país derribará los aviones espía no tripulados que EE.UU. ha comenzado a enviar con más frecuencia, desde Irak, para vigilar las instalaciones nucleares de Irán, según reveló, el domingo, el diario «The Washington Post».

Dejá tu comentario

Te puede interesar