La segunda caja negra del avión de Germanwings que se estrelló en los Alpes franceses el pasado 24 de marzo fue encontrada y se considera probable que su estado permita que sea analizada, informó el fiscal responsable de las investigaciones en Marsella, Brice Robin.
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La caja negra fue hallada por una gendarme en la montaña, tras haber quedado sepultada, y fue enviada a la Oficina de Investigaciones y Análisis (BEA) en París, donde también fueron analizados los datos de la primera caja negra.
La caja hallada contiene los datos técnicos del vuelo 4U9525 que se estrelló cuando recorría el trayecto entre Barcelona y Düsseldorf, por lo que se espera que arroje nueva luz sobre el accidente del Airbus A320. Estos datos son el curso, la velocidad, la altura de vuelo y el grado de inclinación. Los datos GPS almacenados brindan información sobre la localización exacta del accidente. La caja puede grabar durante 25 horas.
El fiscal Robin también indicó que los investigadores lograron identificar 150 perfiles genéticos a partir de los restos humanos hallados en el lugar del accidente, el mismo número de personas que viajaban a bordo. "Sin embargo, ello no significa que hayamos identificado a las 150 víctimas", reconoció.
El ADN será analizado y comparado con las muestras tomadas de los familiares de las víctimas para identificar a cada uno de los pasajeros a bordo, añadió. "Ese trabajo comenzará rápidamente, a comienzos de la próxima semana", dijo, al tiempo que prometió que comunicará los resultados a cada familia en cuanto vaya encontrando coincidencias.
El mismo día del accidente fue recuperada la primera caja negra, que guarda las conversaciones de voz en cabina. Tras su estudio, los investigadores llegaron a la conclusión de que el copiloto se encerró en la cabina de vuelo aprovechando la salida del piloto y estrelló intencionadamente el avión.
• El copiloto buscó información sobre cómo suicidarse
La fiscalía que investiga el accidente en los Alpes indicó que el copiloto se informó previamente en Internet sobre posibles suicidios y de cómo funcionaba el mecanismo de seguridad de la cabina.
Durante el registro del domicilio del copiloto en Düsseldorf, los investigadores se incautaron de una tablet. "El nombre de acceso, la correspondencia personal y los campos de búsqueda permiten concluir que el aparato fue utilizado por el copiloto en un periodo de tiempo relevante", escribió la Fiscalía en un comunicado.
El historial de Internet no había sido borrado y los investigadores pudieron acceder al listado de búsquedas realizadas entre el 16 y el 23 de marzo, un día antes del accidente. Entre otras cosas, el copiloto se informó sobre métodos terapéuticos médicos, así como sobre posibilidades y tipos de suicidios, informó la Fiscalía.
Asimismo, "al menos un día buscó durante unos cuantos minutos información sobre las puertas de las cabinas de los aviones y sus mecanismos de seguridad", agregó.
Esta nueva revelación de los investigadores refuerza la teoría de que el copiloto planeó su suicidio. Hasta el momento, las autoridades alemanas habían informado que Andreas Lubitz recibió tratamiento psiquiátrico por tendencias suicidas antes de comenzar su carrera como piloto y que en posteriores consultas médicas y bajas médicas no se certificó que existiera "una marcada tendencia al suicidio".
Las revelaciones oficiales apuntaban en todo momento a que se debía a un hecho aislado en el pasado, sin pruebas de que en la actualidad también estuviera pasando por un episodio de este tipo.
Los datos encontrados en su tablet personal son las primeras pruebas que apuntan a que el copiloto, que estaba de baja médica el día del accidente y lo ocultó a la empresa, estaba pasando una depresión y planeó lo que sucedió el 24 de marzo.
Los investigadores no han encontrado de momento ningún documento ni confesión de un acto de este tipo, ni tampoco han descubierto detalles específicos de su entorno familiar y personal o de su puesto de trabajo que puedan constituir un indicio sólido de un posible motivo.
Por su parte, Lufthansa, matriz de Germanwings, admitió esta semana que el copiloto informó a la escuela de aviación de la compañía en Bremen de que interrumpió su formación debido a una depresión.
Hasta el momento, Lufthansa se había negado a revelar las causas que llevaron al joven alemán a interrumpir durante medio año su formación como piloto, que comenzó en 2008.
El copiloto, que se incorporó a la empresa en 2013, informó al centro de que había sufrido un "grave episodio depresivo que cedió", en un e-mail fechado en 2009 relacionado con la reanudación de su formación.
Por su parte, el ministro de Transportes alemán, Alexander Dobrindt, y el presidente de la Asociación Alemana de Empresarios de la Aviación, Klaus-Peter Siegloch, informaron hoy que un nuevo comité de expertos en aviación deberá analizar las consecuencias del accidente del Airbus de Germanwings. La segunda caja negra del avión de Germanwings que se estrelló en los Alpes franceses el pasado 24 de marzo fue encontrada y se considera probable que su estado permita que sea analizada, informó el fiscal responsable de las investigaciones en Marsella, Brice Robin.
La caja negra fue hallada por una gendarme en la montaña, tras haber quedado sepultada, y fue enviada a la Oficina de Investigaciones y Análisis (BEA) en París, donde también fueron analizados los datos de la primera caja negra.
La caja hallada contiene los datos técnicos del vuelo 4U9525 que se estrelló cuando recorría el trayecto entre Barcelona y Düsseldorf, por lo que se espera que arroje nueva luz sobre el accidente del Airbus A320. Estos datos son el curso, la velocidad, la altura de vuelo y el grado de inclinación. Los datos GPS almacenados brindan información sobre la localización exacta del accidente. La caja puede grabar durante 25 horas.
El fiscal Robin también indicó que los investigadores lograron identificar 150 perfiles genéticos a partir de los restos humanos hallados en el lugar del accidente, el mismo número de personas que viajaban a bordo. "Sin embargo, ello no significa que hayamos identificado a las 150 víctimas", reconoció.
El ADN será analizado y comparado con las muestras tomadas de los familiares de las víctimas para identificar a cada uno de los pasajeros a bordo, añadió. "Ese trabajo comenzará rápidamente, a comienzos de la próxima semana", dijo, al tiempo que prometió que comunicará los resultados a cada familia en cuanto vaya encontrando coincidencias.
El mismo día del accidente fue recuperada la primera caja negra, que guarda las conversaciones de voz en cabina. Tras su estudio, los investigadores llegaron a la conclusión de que el copiloto se encerró en la cabina de vuelo aprovechando la salida del piloto y estrelló intencionadamente el avión.
• El copiloto buscó información sobre cómo suicidarse
La fiscalía que investiga el accidente en los Alpes indicó que el copiloto se informó previamente en Internet sobre posibles suicidios y de cómo funcionaba el mecanismo de seguridad de la cabina.
Durante el registro del domicilio del copiloto en Düsseldorf, los investigadores se incautaron de una tablet. "El nombre de acceso, la correspondencia personal y los campos de búsqueda permiten concluir que el aparato fue utilizado por el copiloto en un periodo de tiempo relevante", escribió la Fiscalía en un comunicado.
El historial de Internet no había sido borrado y los investigadores pudieron acceder al listado de búsquedas realizadas entre el 16 y el 23 de marzo, un día antes del accidente. Entre otras cosas, el copiloto se informó sobre métodos terapéuticos médicos, así como sobre posibilidades y tipos de suicidios, informó la Fiscalía.
Asimismo, "al menos un día buscó durante unos cuantos minutos información sobre las puertas de las cabinas de los aviones y sus mecanismos de seguridad", agregó.
Esta nueva revelación de los investigadores refuerza la teoría de que el copiloto planeó su suicidio. Hasta el momento, las autoridades alemanas habían informado que Andreas Lubitz recibió tratamiento psiquiátrico por tendencias suicidas antes de comenzar su carrera como piloto y que en posteriores consultas médicas y bajas médicas no se certificó que existiera "una marcada tendencia al suicidio".
Las revelaciones oficiales apuntaban en todo momento a que se debía a un hecho aislado en el pasado, sin pruebas de que en la actualidad también estuviera pasando por un episodio de este tipo.
Los datos encontrados en su tablet personal son las primeras pruebas que apuntan a que el copiloto, que estaba de baja médica el día del accidente y lo ocultó a la empresa, estaba pasando una depresión y planeó lo que sucedió el 24 de marzo.
Los investigadores no han encontrado de momento ningún documento ni confesión de un acto de este tipo, ni tampoco han descubierto detalles específicos de su entorno familiar y personal o de su puesto de trabajo que puedan constituir un indicio sólido de un posible motivo.
Por su parte, Lufthansa, matriz de Germanwings, admitió esta semana que el copiloto informó a la escuela de aviación de la compañía en Bremen de que interrumpió su formación debido a una depresión.
Hasta el momento, Lufthansa se había negado a revelar las causas que llevaron al joven alemán a interrumpir durante medio año su formación como piloto, que comenzó en 2008.
El copiloto, que se incorporó a la empresa en 2013, informó al centro de que había sufrido un "grave episodio depresivo que cedió", en un e-mail fechado en 2009 relacionado con la reanudación de su formación.
Por su parte, el ministro de Transportes alemán, Alexander Dobrindt, y el presidente de la Asociación Alemana de Empresarios de la Aviación, Klaus-Peter Siegloch, informaron que un nuevo comité de expertos en aviación deberá analizar las consecuencias del accidente del Airbus de Germanwings.
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