Washington (EFE, AFP, Reuters, ANSA) - Uno de los planes de los militares estadounidenses anterior a la invasión de Irak calculaba una presencia de sólo 5.000 soldados norteamericanos en el país tras el derrocamiento de Saddam Hussein, hacia diciembre de 2006.
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Un documento desclasificado difundido a través de la página Web de la Universidad George Washington (www.nsarchive.org) y que ayer publicó «The New York Times» reveló que el alto mando militar norteamericano manejaba como hipótesis que hacia diciembre de 2006 sólo unos 5.000 militares permanecerían en el país ocupado.
Una presentación en formato «power point» del Comando Central estadounidense denominada «Polo Step» planteaba, en agosto de 2002, cuatro fases para la guerra y ocupación de Irak. El documento, obtenido por el instituto de investigación de la citada universidad Archivo de Seguridad Nacional, conforme a la Ley de Libertad de Información norteamericana, partía de la base de que al derrocamiento por las armas del dictador iraquí sucedería un gobierno estable y ampliamente representativo en Bagdad.
Además, el análisis contaba con el apoyo de guarniciones militares del Ejército de Saddam Hussein que participarían en la fase de estabilización del país, algo que no ocurrió con las masivas deserciones de militares iraquíes durante la invasión. Posteriormente, recordó «The New York Times», el administrador estadounidense para Irak, Paul Bremer, ordenó el 3 de mayo de 2003 disolver el ejército iraquí.
El director ejecutivo del Archivo de Seguridad Nacional, Thomas Blanton, señaló en el informe que acompaña al documento desclasificado «las irreales asunciones» de los planificadores militares.
El investigador explica sobre esas erróneas previsiones que «lo primero era que estaban convencidos de que habría un gobierno (en Bagdad) el Día-D, que los iraquíes permanecerían en sus guarniciones y serían aliados fiables, y finalmente, que la fase de hostilidades posterior al derrocamiento sería simple cuestión de meses», concluyó.
En ese marco, la Operación Aplicamos la Ley, puesta en marcha para pacificar Bagdad, fue reforzada ayer, jornada en la que aviones de caza sobrevolaron la capital iraquí, donde al menos 13 personas murieron en atentados en varias partes de la ciudad. La estrategia de seguridad estableció amplios poderes para la policía y el ejército iraquí, además de fijar el despliegue de 85.000 hombres, entre 50.000 policías y soldados iraquíes y unos 35.000 efectivos militares estadounidenses.