Washington (AFP, EFE) - El ministro estadounidense de Justicia, John Ashcroft, ordenó ayer una investigación sobre las irregularidades que permitieron que dos autores de los atentados del 11 de setiembre recibieran esta semana sus visas de estudiantes. Esta metida de pata, que puso en evidencia la desorganización de los Servicios de Inmigración (INS), fue calificada de «inaceptable» por el presidente George W. Bush. El error de esa agencia migratoria «es una llamada de atención para la gente que dirige el INS, que debe ser reformado», dijo el mandatario durante una conferencia de prensa en la Casa Blanca, en la que aprovechó para decir que no sabe dónde está Osama bin Laden ni si está vivo, pero afirmó que la guerra liderada por EE.UU. contra el terrorismo dejó al cerebro terrorista «marginado». «El terror es más grande que una persona, y él es una persona que ahora está marginado», dijo Bush.
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«Pedí al inspector general una investigación sobre estos preocupantes errores de los servicios del INS», declaró por su parte Ashcroft.
Una escuela de pilotos de aviones de Florida recibió el lunes la notificación de que dos piratas aéreos del 11 de setiembre habían obtenido su visa de estudiante. Esas visas habían sido solicitadas por Mohammed Atta y Marwan al-Chehhi en agosto de 2000. La de Atta fue aprobada el 17 de julio de 2001 y la de Al-Chehhi el 9 de agosto del mismo año, es decir antes de los atentados, pero mucho después de que ambos concluyeran sus cursos de piloto, realizados entre julio de 2000 y el 3 de enero de 2001.
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