Los atentados en tres localidades de Irak dejaron decenas de heridos
Más de 30 personas murieron hoy en una serie de ataques dentro y en torno a Bagdad, mientras grupos militantes mantienen la presión sobre la campaña respaldada por Estados Unidos que apunta a mejorar la seguridad en la capital.
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Diez personas murieron en explosiones en la ciudad, un día después que dos bombas dejaron 60 muertos en el área de un mercado chiíta, en el ataque más sangriento desde que el miércoles comenzaron las medidas.
La violencia se desató hoy en localidades vecinas en Irak, dejando mas de 20 personas muertas, incluyendo 13 miembros de una familia que cayó víctima de una emboscada cerca de Faluya cuando regresaban de un funeral.
Autoridades militares de Estados Unidos han advertido que los militantes pueden atacar en áreas fuera de Bagdad, mientras las fuerzas estadounidenses e iraquíes concentran sus esfuerzos dentro de la capital.
En el mortal ataque, presuntos militantes de Al Qaeda hicieron bajar a la familia de un minibús a plena luz del día y los mataron a tiros, incluso a dos niños, tras descubrir que eran de una tribu sunita que se opone al grupo, dijo la policía.
La ciudad occidental de Faluya está en la provincia de Anbar, bastión de la insurgencia árabe sunita.
En Ramadi, capital de Anbar, dos suicidas con bomba mataron a 11 personas cuando tomaron como blanco la casa de Sattar al-Buzayi, un líder tribal respaldado por el gobierno que intenta combatir a Al Qaeda.
Un coche suicida con bomba arremetió contra las paredes fuera de su casa y luego otro atacante hizo explotar su camión cerca de la vivienda, explicaron testigos.
Al norte de Bagdad, un suicida con bomba que tomó como blanco la casa de un jefe militar local, provocó la muerte de cinco personas, incluyendo un soldado, e hirió a otras 10.
En el centro de Bagdad, siete personas murieron cuando una bomba destrozó un minibús en el distrito de Karrada, un área mayoritariamente chiíta en la que también viven cristianos.
En el suburbio de Zaafaraniya, en el sur de Bagdad, también un área chiíta, dos bombas a la vera de una carretera, que tenían como blanco una patrulla de la policía, dejaron seis muertos y 40 heridos, dijo la policía.
La violencia llega un día después que dos coches bomba explotaron en una concurrida área comercial de un distrito mayoritariamente chiíta de Bagdad, dejando 60 muertos.
Dos días antes, el primer ministro chiíta, Nuri al-Maliki, bajo la presión de Washington para refrenar la violencia que llevó a Irak al borde de una guerra civil total, había anunciado lo que llamó el "brillante éxito" de la campaña.
Más de 110.000 efectivos iraquíes y estadounidenses están tomando parte de la Operación Imposición de la Ley, que apunta a contener la creciente violencia sectaria por parte de insurgentes sunitas y milicias chiítas.
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