Irak: más de 64 muertos en tres atentados
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Durante la noche, hubo también enfrentamientos en Sadr City entre fuerzas del ejército estadounidense y milicias chiitas del Ejército del Mehdi, bajo conducción de Moqtada Al Sadr.
El ejército estadounidense informó en un comunicado que la zona fue puesta bajo vigilancia para la detención de dos personas acusadas de integrar los "escuadrones de la muerte", como denominan a milicias chiitas.
Ocho personas fueron arrestadas tras los enfrentamientos con armas automáticas y granadas, operaciones en la que dos iraquíes secuestrados fueron liberados.
Otros choques se registraron entre grupos de la resistencia y fuerzas de ocupación e iraquíes en barrios del noroeste de Bagdad.
El jefe de las fuerzas de seguridad en Kirkuk, Borhane Habib Tayeb, reportó que al menos cien personas resultaron heridas por la explosión.
Los hospitales locales informaron que recibieron 22 cadáveres, seis de ellos carbonizados, y dijeron que al menos 18 heridos deben ser sometidos a intervenciones quirúrgicas.
Por otra parte, la organización Human Rights Watch denunció en un nuevo informe torturas a las que son sometidos prisioneros iraquíes en cárceles bajo mando de Estados Unidos.
En el documento, de 53 páginas, la organización advirtió que los abusos y torturas fueron perpetrados, en gran parte, porque "los soldados de Estados Unidos fueron informados de que la Convención de Ginebra no se aplicaba" sobre los prisioneros.
El informe, difundido tras las denuncias de abusos y torturas en la cárcel de Abu Ghraib, en 2004, se basa en investigaciones y testimonios de ex prisioneros.
En tanto, la justicia militar absolvió al soldado del ejército estadounidense, Nathan Lynn, acusado de matar en febrero a un civil iraquí, por considerar que tenía razones suficientes para estimar que el hombre estaba armado.
"El comandante retiró las acusaciones" y el soldado está autorizado a retornar a su unidad en la Guardia Nacional de Pennsylvania, dijo un portavoz militar.
Lynn fue acusado de homicidio por la muerte de un civil iraquí, el 15 de febrero pasado, en Ramadi, y de haber obstaculizado la investigación cuando dejó con complicidad del sargento Milton Ortiz Jr. un fusil AK-47 junto al cuerpo de la víctima.




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