Al menos 175 personas murieron y más de 200 resultaron heridas este martes en cuatro atentados con camiones bomba contra miembros de una antigua secta religiosa en el norte de Irak, anunciaron responsables.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Los ataques se produjeron en dos localidades de la provincia de Nínive (norte) y fueron dirigidos contra la minoría yazidi, y en su conjunto constituyeron uno de los más sangrientos de los últimos cuatro años en Irak.
Tanto el portavoz del Ejército de Irak, capitán Mohamed Al Obeidi, como el alcalde de Sinyar, Dajil Qassim, afirmaron que las cuatro explosiones causaron al menos 175 muertos y dejaron 200 heridos.
La Presidencia de Estados Unidos calificó estos atentados como ataques "bárbaros" que buscan minar la estabilidad de ese país. "Condenamos estos ataques bárbaros contra civiles inocentes", dijo la portavoz de la Casa Blanca, Dana Perino.
Las bombas, una de ellas en un camión con combustible, estallaron en las localidades de Al Jataniya y Al Adnaniya, habitadas mayoritariamente por yazidis.
Los yazidis, que representan una población de 500.000 personas, hablan un dialecto kurdo aunque profesan una religión preislámica y tienen sus propias tradiciones culturales.
Esta secta cree en el Dios creador y respeta a los profetas bíblicos y coránicos, especialmente a Abraham, aunque focaliza su devoción Malak Taus, el principal de los arcángeles.
Seguidores de otras religiones conocen a este ángel como Lucifer o Satanás, lo que ha fomentado el prejuicio popular de que los yazidis adoran al demonio.
La secta ha tratado de permanecer distante de los conflictos que afectan a la mayor parte de Irak, pero en el último tiempo sus relaciones con las cercanas comunidades sunitas musulmanas empeoraron de forma dramática.
El 7 de abril, una multitud de yazidis apedreó a Doaa Jalil Aswad, una adolescente de 17 años de la propia comunidad que ofendió los preceptos conservadores locales al escaparse para contraer matrimonio con un musulmán.
Tras la difusión de imágenes de la salvaje lapidación captadas con teléfonos celulares, extremistas sunitas no tardaron en vengarse.
El 23 de abril, hombres armados detuvieron un autobús que transportaba a trabajadores hacia la comunidad de la adolescente apedreada y asesinaron a 23 yazidis.
Este martes había registrado numerosos actos violentos. El viceministro de Petróleo, Abdel Jabar Al Wagaa, fue secuestrado en Bagdad.
"Una banda de hombres armados que vestían uniformes de las fuerzas de seguridad iraquíes ingresó a las 16H00 (13H00 GMT) en el recinto de la Organización para la Gestión del Petróleo Nacional y secuestró a cinco personas, entre ellas al ministro adjunto Al Wagaa", declaró a la televisión el ministro del Petróleo, Hussein Chahristani.
El ministro añadió que algunos de los secuestrados fueron liberados, aunque no precisó si Al Wagaa estaba entre ellos. "Fue una banda criminal. No tienen motivos políticos o sectarios", agregó.
Al Wagaa es la personalidad más importante secuestrada en Irak desde la captura de cinco británicos en el ministerio iraquí de Finanzas el pasado 29 de mayo. Los cinco siguen cautivos.
El secuestro del viceministro se produjo horas después de que un suicida hiciera estallar un camión con explosivos en un puente que conecta Bagdad con el norte del país, con un balance de ocho muertos.
Por otra parte, cinco soldados estadounidense perecieron al caerse un helicóptero Chinook CH-47 cerca de la base aérea de Al Taqaddum "mientras realizaba un vuelo de rutina después de su manutención".
Estos hechos se produjeron el segundo día de una nueva operación de gran envergadura de Estados Unidos contra extremistas chiitas e insurgentes vinculados a Al Qaida. El Ejército estadounidense informó también del deceso de otros cinco soldados en diversos ataques.
Los últimos decesos dejaron en 3.694 la cifra de fallecidos desde el inicio de la invasión en Irak en marzo de 2003, de acuerdo con cifras de la AFP basadas en estadísticas del Pentágono.
Al menos 44 soldados estadounidenses han muerto este mes de agosto en Irak.
Dejá tu comentario