Irán rechazó la propuesta impulsada por Omán para establecer una administración conjunta del estrecho de Ormuz, una iniciativa que buscaba destrabar el conflicto en uno de los principales corredores energéticos del mundo. El plan proponía un esquema regional de gestión compartida para la estratégica vía navegable, por donde antes del inicio del conflicto circulaba cerca de una quinta parte del petróleo y del gas natural licuado comercializados a nivel mundial.
La decisión, confirmada este miércoles por un alto funcionario iraní a Reuters, aleja por ahora la posibilidad de alcanzar un acuerdo que permita normalizar el tránsito marítimo en la región.
Irán rechazó la propuesta Omán para gestionar conjuntamente el estrecho de Ormuz
El plan impulsado por Omán, respaldado por países del golfo Pérsico, contemplaba un esquema de administración compartida del estrecho de Ormuz y el cobro de contribuciones voluntarias a los buques para financiar tareas de navegación, protección ambiental y operaciones de búsqueda y rescate.
De acuerdo con fuentes regionales y un diplomático occidental citados por Reuters, la iniciativa se inspiraba en el modelo aplicado en el estrecho de Malaca, donde Indonesia, Malasia y Singapur administran conjuntamente la ruta marítima. La propuesta establecía que Irán no tendría el control exclusivo del paso y que las tasas serían voluntarias.
La propuesta establecía que Irán no tendría el control exclusivo del paso y que las tasas serían voluntarias.
Reuters
El estrecho permanece parcialmente reabierto tras el acuerdo alcanzado el mes pasado entre Estados Unidos e Irán. Sin embargo, ese entendimiento comenzó a deteriorarse a principios de julio, luego de que Teherán disparara contra embarcaciones que utilizaban un canal de navegación que no reconoce.
Según consignó la agencia de noticias Reuters, Teherán desestimó la iniciativa al considerar que no tenía posibilidades de prosperar. En este sentido, detallaron que Estados Unidos y Arabia Saudita presionan a Omán para promover "planes poco realistas" sobre el futuro del estrecho.
La fuente agregó que Irán mantiene una postura inflexible y exige conservar el control de toda la ruta de ingreso al estrecho y de parte del corredor de salida. En ese sentido, sostuvo que un sistema de administración compartida en partes iguales con Omán no responde a los intereses iraníes, aunque reconoció que el sultanato sigue siendo un vecino valioso para Teherán.
En este escenario, las tensiones en el paso marítimo no cesan. El Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (IRGC) informó que interceptó tres petroleros en el estrecho de Ormuz y los obligó a detenerse tras acusarlos de navegar por una "ruta insegura e ilegal".
La fuerza aseguró en un comunicado que mantiene el control total sobre la vía marítima y advirtió que la "interferencia militar ilegal de EEUU" y las instrucciones impartidas por Washington a los buques que operan en la región no quedarán sin respuesta.
El petróleo sube tras una nueva escalada militar
Así las cosas, la tensión volvió a reflejarse en los mercados internacionales, donde el precio del petróleo avanzó más de tres dólares por barril durante la jornada.
La nueva escalada comenzó luego de que Estados Unidos y Arabia Saudita atacaran posiciones de grupos respaldados por Irán en Irak, a los que responsabilizan por los recientes ataques con drones contra instalaciones petroleras sauditas.
Horas antes, el ejército estadounidense había informado que frustró un ataque sorpresa iraní contra tropas desplegadas en la región. Poco después, el IRGC aseguró haber lanzado varios misiles balísticos contra instalaciones militares estadounidenses en Jordania.
El ejército jordano, por su parte, afirmó que sus sistemas de defensa aérea interceptaron y destruyeron cinco misiles iraníes dirigidos contra su territorio.
Estos enfrentamientos pusieron fin a la breve pausa en los combates que se había iniciado tras la suspensión de la campaña de bombardeos ordenada por el presidente Donald Trump y la posterior reducción de las operaciones militares por parte de Irán.
Arabia Saudita también informó que sus defensas aéreas derribaron varios drones que tenían como objetivo instalaciones petroleras en la Provincia Oriental. Según el portavoz del Ministerio de Defensa saudita, Turki al-Maliki, los ataques fueron lanzados desde territorio iraquí por milicias respaldadas por Irán.
Posteriormente, el Mando Central de Estados Unidos (CENTCOM) y el Ministerio de Defensa saudita confirmaron ataques conjuntos contra múltiples posiciones en el este de Irak que, según afirmaron, eran utilizadas por Irán para coordinar operaciones con drones.
Las Fuerzas de Movilización Popular de Irak denunciaron que varias de sus sedes fueron alcanzadas por los bombardeos y señalaron que los primeros reportes registraban víctimas fatales, heridos y daños materiales en distintas instalaciones.