3 de abril 2002 - 00:00

Israel amplía sus incursiones y ahora también advierte a Siria

Soldados israelíes y palestinos armados protagonizaban intensos combates en la ciudad de Belén, que causaron al menos 7 muertos. Mientras, Arafat rechazó una propuesta de Sharon para marchar al exilio y reiteró que prefiere morir como un mártir. Israel acusó a Siria por ataques con misiles.

Las fuerzas israelíes extendieron sus incursiones en Jenín y Belén donde hubo 7 muertos y 20 heridos.
Las fuerzas israelíes extendieron sus incursiones en Jenín y Belén donde hubo 7 muertos y 20 heridos.
Jerusalén (EFE, ANSA) - En el quinto día de la Operación Muralla de Defensa, Israel extendió su invasión en Cisjordania a las ciudades de Jenín y Belén, donde atacó lugares santos cristianos y musulmanes, en momentos en que el primer ministro Ariel Sharon advirtió que «Siria y (la milicia libanesa proiraní) Hizbollah» «no gozan de inmunidad».

Al cierre de esta edición, carros blindados israelíes abrieron fuego en Rafah, cerca de la frontera egipcia, y en el campo de refugiados de Jan Yunes (sur de la Franja de Gaza), indicaron fuentes palestinas de seguridad.

Luego de que un proyectil Katyusha cayera en la noche del lunes en territorio israelí, Sharon advirtió que los guerrilleros proiraníes que actúan al amparo de los soldados sirios estacionados en el Líbano cuentan con «8.000 misiles», algunos capaces de alcanzar ciudades israelíes hasta la portuaria de Haifa, «pero estoy seguro de que podremos darles una respuesta adecuada», agregó. «No gozan de inmunidad allí (en el Líbano)», afirmó Sharon.

• Recomendación

En tanto, el Departamento de Estado norteamericano recomendó el retiro de los familiares de diplomáticos estadounidenses de Jerusalén, y pidió a los ciudadanos que se abstengan de viajar a Israel y a los territorios palestinos debido al «deterioro de la situación de seguridad».

Ayer, cerca de 200 tanques israelíes ocuparon Jenín, en el norte de Cisjordania, mientras un grupo de periodistas extranjeros fue bloqueado junto a religiosos en la Basílica de la Natividad, en Belén, ocupada por tropas israelíes en el peor ataque de su historia, según sus pobladores. Además, proyectiles disparados contra la Mezquita de Omar, frente a la Basílica, desataron un incendio que fue sofocado después.

Según la edición electrónica del diario israelí «Haaretz», al menos siete palestinos habrían muerto y otros veinte habrían resultado heridos durante la ofensiva a Belén. Al respecto, el director del Ministerio de Salud Pública de la Autoridad Palestina (AP),
Mundar Sharif, declaró a la prensa israelí que las tropas en Ramallah obstaculizan la tarea de los equipos médicos palestinos de prestar atención a los enfermos y a los heridos, e impiden enterrar a los muertos. Sin embargo, fuentes militares israelíes informaron que los hospitales palestinos están siendo abastecidos de sangre para transfusiones, oxígeno y medicinas.

Entre los israelíes muertos en la última jornada, hay un agente de policía de 22 años que falleció en la madrugada después de resultar gravemente herido al interceptar a un suicida de las Brigadas de los Mártires de Al Aqsa, cuando se dirigía con explosivos al centro de Jerusalén. Además, un soldado de la reserva murió al ser alcanzado por disparos de un francotirador palestino. Entre los muertos palestinos, uno fue aparentemente víctima de un ataque ultranacionalista judío, incidente que aún investigaba la policía, mientras que otro murió tras ser perseguido por fuerzas de seguridad israelíes después de atacar una vivienda de un colono y herir a uno de sus moradores, y un tercero fue alcanzado por disparos en la Franja de Gaza.

En un principio se habló de la muerte de un sacerdote italiano y de diez monjas heridas, lo que luego fue desmentido por la Nunciatura del Vaticano en Israel.

Poco después de las 7 de la mañana tanques y helicópteros de la fuerza aérea atacaron el cuartel general del Servicio de Seguridad Preventiva de la AP en el pueblo cisjordano de Betunia. En el cuartel, sitiado desde hace tres días, hay de 180 a 200 hombres armados y, según fuentes militares, entre ellos «decenas de terroristas buscados» que se negaban a entregarse. El jefe de ese cuerpo de seguridad, el coronel
Yibril Rayub, que se encuentra junto al líder palestino Yaser Arafat, ordenó a sus efectivos «combatir hasta la última bala». Las operaciones también se desarrollaron por quinto día en Ramallah, y también en Tulkarem -y en campos de refugiados de su distrito- y en Kalkilia, ocupadas el lunes.

Por su parte, los líderes árabes trataron de consensuar una posición ante la ofensiva israelí, mientras continúan las masivas manifestaciones en sus calles y se perciben los primeros signos de reacción en Occidente. De momento, el Consejo de la Liga Arabe acordó la celebración hoy, también con carácter urgente de una reunión de los ministros de Asuntos Exteriores de los 22 estados miembros, incluido Palestina.

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