Roma (ANSA) - El nuevo gobierno del premier italiano Romano Prodi consiguió la crucial confianza del Senado, con 165 votos a favor y 155 en contra, logrando así la luz verde para tomar posesión durante los próximos cinco años.
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Prodi alcanzó la confianza con cuatro votos más de la mayoría y 10 más respecto a la oposición.
Además de la mayoría, que tienen 159 sufragios (incluyendo al presidente del Senado, Franco Marini, que tradicionalmente no participa de la votación) con el senador independiente elegido en Suramérica, el argentino Luigi Pallaro, votaron por el gobierno los siete senadores vitalicios, recibidos con algunos gritos y silbidos de parte de las bancadas de centroderecha.
Prodi se manifestó muy satisfecho del resultado obtenido.
"Mejor que así no podía ir. La mayoría es superior a la de 1996" (su primer gobierno).
Durante y antes del voto, la oposición interrumpió a Prodi numerosas veces.
"Todo el debate tuvo lugar en un espíritu agresivo, que esperaba pudiese ser superado y aún lo espero", dijo el premier.
"Mi discurso estaba repleto de propuestas concretas y fue atacado de modo incomprensible", subrayó el ex presidente de la Comisión Europea.
"El auspicio de un clima de mayor distensión con la oposición sin embargo, no abre el camino a amplios acuerdos", agregó.
El voto de confianza de la Cámara de Diputados es esperado para el martes próximo.
Prodi reiteró ayer que hay que retirar las tropas de Irak "en el marco de un diálogo continuo con las autoridades iraquíes, y sostuvo que en materia de lucha contra el terrorismo no acepta "lecciones de nadie".
El premier hizo su réplica ante el Senado tras la exposición y debate que tuvo lugar ayer, antes de la votación para darle la confianza a su gobierno.
"Hay que tener claro, sobre el terrorismo no acepto lecciones de nadie, como presidente de la Comisión Europea contribuí a crear una serie de relaciones detalladas, profundas y serias con Estados Unidos para la lucha al terrorismo", afirmó.
"Debemos recuperar un fuerte rol en Europa si queremos recuperar un fuerte rol en el mundo", subrayó el líder de La Unión, vencedor de las elecciones legislativas del 9 y 10 de abril.
"En este sentido, mis primeros pasos serán un viaje a Bruselas y luego a Berlín, antes del Consejo Europeo, para recuperar un papel fuerte en el mundo", dijo el premier.
Prodi piensa en una Europa "fuerte" que no sea "la Europa de los banqueros" sino de la nueva "Constitución", tras lo cual auspició también un papel importante para Italia en la política del Mediterráneo.
Con el gobierno conservador del ex premier Silvio Berlusconi, Italia perdió su importante rol internacional y el Parlamento debe reflexionar sobre ese dato, dijo el jefe de gobierno durante su réplica ante el Senado.
"Nuestro país es una "media potencia en el mundo", subrayó.
"Pero cuando veo a Italia excluida del delicado papel de arbitraje de los problemas de Irán, con el cual tenemos intereses económicos, pido a todos hacer una reflexión".
Prodi está seguro de poder resolver a corto plazo la falta de un ministerio para los italianos en el exterior, agregó en su discurso.
Subrayó que no tiene nada "contra la institución de este ministerio" sino que, por el contrario, "está muy dispuesto".
Sobre ese tema hay dos elecciones posibles, la institución del ministerio o la designación de un viceministro de Exteriores que podría "trabajar en modo más directo y fuerte en las estructuras en el exterior, en una relación mejor con nuestra comunidad", agregó.
Prodi explicó que se optó por esa segunda solución porque es más eficaz.
"No quiero una relación formal con nuestra comunidad en el exterior", dijo.
De todos modos -agregó- fue puesta en marcha una consulta con los parlamentarios de la circunscripción exterior, no solo de la mayoría sino también de la minoría.
El senador ítalo-argentino Luigi Pallaro, elegido por la sección Suramérica en una lista independiente, fue el primero en votar la confianza a Prodi.
Expresó su voto en favor del premier como "acto de disponibilidad para el buen funcionamiento de las instituciones".