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10 de octubre 2006 - 00:00

La bomba podría ser muy pronto parte de un misil

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Londres - El próximo desafío de Corea del Norte, luego de probar una ojiva nuclear, es fabricar una que sea lo suficientemente pequeña como para entrar en un misil, una empresa difícil, dicen expertos, pero que podría no tomar mucho tiempo si se tienen los conocimientos necesarios.

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«Tienen que bajar el peso entre 500 y 700 kilogramos, lo que creo que es perfectamente posible con los conocimientos que hoy están disponibles», dijo Duncan Lennox, editor de «Jane's Strategic Weapons Systems». «Sería aproximadamente de 1,5 metro de altura, en forma de cono, con un diámetro de base de entre 0,8 y 1 metro», agregó. Dicho dispositivo puede ser disparado hacia su blanco por uno o más de los tipos de misiles del extenso arsenal de Corea del Norte.

El Scud C, con un alcance de hasta 500 kilómetros, sería una opción viable «si quieren ser particularmente peligrosos con Corea del Sur», opinó Lennox.

El Rodong, con un alcance de hasta 1.400 kilómetros, es capaz de llegar a toda Corea del Sur y gran parte de Japón. Otra opción sería el Taepodong-2, un tipo testeado por Corea del Norte en julio que voló durante aproximadamente 40 segundos antes de ser destruido. Corea del Sur dijo entonces que esa prueba fue un fracaso, pero algunos expertos sugieren que el Norte puede haberla abortado deliberadamente después de haber comprobado la capacidad del motor.

Una bomba nuclear también puede arrojarse desde un avión, pero los analistas de defensa asumen que Corea del Norte preferiría enviarla en un misil, que llega a su objetivo más rápido y es más difícil de derribar.

Sin embargo, el proceso de unión entre una ojiva nuclear y un misil convencional es complejo, consideró Lee Willett, analista de defensa del Royal United Services Institute en Londres.

  • Diferente

    «Las ojivas nucleares tienen un peso diferente, habrá una necesidad de guía diferente de la que se tiene con un misil convencional», dijo. «No se trata simplemente de obtener un misil convencional y pegarle encima un arma nuclear. Es un arma fundamentalmente diferente», agregó.

    Un elemento desconocido de la ecuación es el grado de ayuda obtenida por Corea del Norte de parte del científico pakistaní A.Q. Khan, padre de la exitosa campaña de su propio país por alcanzar la bomba nuclear.

    Los requerimientos clave son «diseño, conocimientos y tener los materiales adecuados», observó Lennox. «Pero desde mi punto de vista, el conocimiento está disponible en el mercado negro. Pienso que A.Q. Khan les proveyó lo que necesitaban. Creo que los datos y la ayuda provista por Pakistán indican que pueden poner una ojiva nuclear en un misil relativamente pronto», dijo.

    Willett añadió que la información sin confirmar de que el dispositivo detonado ayer fue una bomba de neutrones es una posibilidad intrigante. Dichas armas difieren de las bombas nucleares estándar porque producen explosiones más pequeñas, pero dispersan más radicación.

    «No produce mucho daño (de infraestructura), pero emite una radiación masiva que causa la muerte. Envía grandes olas de radiación», advirtió.

    Si Corea del Norte estuviera trabajando en dicho dispositivo, sería como parte de un programa de armas nucleares de batalla con el objetivo de desplegarlas contra las tropas surcoreanas o estadounidenses en la eventualidad de una guerra Norte-Sur, agregó.
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