Oficiales de seguridad sauditas juntan los cuerpos de las víctimas de la estampida ocurrida en La Meca.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
La avalancha se formó en el mismo lugar en el que murieron centenares de personas en el pasado, en el puente Jamarat, donde desde el mediodía hasta el anochecer los musulmanes deben lanzar piedras contra tres pilastras negras que simbolizan a Satanás. El camino hacia los obeliscos de Satanás se transformó en «un trayecto de la muerte», dijo un peregrino a un canal de televisión árabe al relatar lo ocurrido.
El Ministerio del Interior apuntó que la estampida sucedió cuando algunos peregrinos buscaban recoger pertenencias perdidas en medio de la multitud. Voceros de esa repartición oficial informaron también como causa del desastre que gran parte de los peregrinos quería cumplir con el rito durante la media tarde.
«El incidente -agregaron las fuentes oficiales- se
Dejá tu comentario