El secretario general adjunto de Naciones Unidas, Jan Eliasson, dijo que tiene una "microscópica esperanza" de que las partes implicadas en el conflicto sirio mantengan este fin de semana una tregua que permita un alto el fuego y el establecimiento de un proceso de negociación política.
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"Yo tengo la esperanza de que el alto el fuego sea real, sé que es sólo una esperanza pequeña, microscópica, como dijo Brahimi (Ladjar, enviado especial de la ONU y la Liga Árabe para Siria), pero hay que creer que es posible, por el bien de los sirios, de la región y del mundo entero", señaló Eliasson en una rueda de prensa.
Brahami anunció que el régimen de Damasco y algunos grupos opositores habían aceptado decretar un alto el fuego y cese de las hostilidades durante la festividad musulmana de "Aid al Adha" (Fiesta del Sacrificio) que comienza este viernes. El comando del Ejército suspenderá sus operaciones militares, aunque afirmó que se reservaba el derecho de responder a ataques de rebeldes.
Por otra parte, la comisión investigadora de la ONU advirtió que en ese país se perpetraron crímenes de guerra y contra la humanidad, y buscará individualizar a los responsables políticos y militares.
La magistrada suiza Carla del Ponte, miembro de la comisión, destacó la semejanza de los crímenes perpetrados en Siria con otras investigaciones de las que participó, ya que fue fiscal del Tribunal Penal Internacional para la ex Yugoslavia y también para Ruanda.
"La semejanza naturalmente está ligada al hecho de que nosotros nos encontramos frente a los mismos crímenes, sin duda crímenes contra la humanidad y crímenes de guerra", manifestó la magistrada, designada el 28 de septiembre en la comisión de investigación.
Asimismo, sostuvo en declaraciones a la prensa que "mi objetivo principal será continuar la investigación de individualizar a los altos responsables políticos y militares de estos crímenes".
En tanto, miles de sirios que se desplazaron a Líbano desde 2011 regresaron a su país por temor a que el conflicto se expanda y alcance a Beirut, donde se produjeron choques con víctimas mortales tras el atentado en el que murió el general Wissam al Hassan.
El paso principal en la frontera, Masnaa-Jdeide, fue atravesado en las primeras horas de hoy por al menos 3.000 sirios y ayer, según la prensa local, fueron más de 10.000 los que se desplazaron a territorio sirio.
Líbano recibió desde el inicio de la represión en Siria a más de 100.000 refugiados, según reportes de Naciones Unidas.
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