Esta iniciativa, denominada Project Lookout, es la mayor experiencia de inteligencia compartida jamás emprendida por el FBI con el sector privado.
Luego de un año, algunas empresas incluyeron en la lista su propio banco de datos, usándola también para sus búsquedas de empleados y para controlar a su clientela. Esta dinámica de los hechos llevó a que el FBI perdiera «completamente» el control sobre la lista, como lo admitió Art Cummings, responsable del sector de análisis estratégico de antiterrorismo del FBI. Luego, cuando la agencia federal dejó de actualizarla, hace más de un año, «olvidó» avisarles a esas empresas.
Así, sólo como ejemplo, jamás terminaron los problemas para los hermanos