El presidente Luiz Inacio Lula da Silva afirmó que el asesinato de la religiosa estadounidense Dorothy Stang en el estado de Pará fue "pensada" por empresarios del sector maderero y prometió que la ley regirá en esos remotos parajes amazónicos, porque "Brasil no es tierra de nadie".
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"La muerte de la hermana (Stang) y de los sindicalistas fue pensada por ciertos empresarios del sector maderero, que están molestos con la política que estamos haciendo en el Estado de Pará", de regularizar la explotación forestal, dijo Lula durante una visita a Mato Grosso do Sul (centro-oeste).
"Vamos a acabar con esa historia de empresarios que compran (...) millares de hectáreas en algunas regiones más distantes de nuestro país, contratan a cualquiera y mandan matar a quienes están allá organizados o con los trabajadores rurales", añadió.
"Brasil no es tierra de nadie, este país tiene gobierno, tiene ley y la ley vale para el presidente y vale para el pistolero", concluyó.
La misionera Dorothy Stang, de 74 años, instalada desde hacía 25 en Brasil, fue abatida el sábado 12 de febrero de seis balazos, cuando iba a una reunión con campesinos sin tierra.
En los días siguientes, fueron asesinadas otras tres personas (un campesino y dos sindicalistas).
Tres de las cuatro personas buscadas por la justicia en relación con ese crimen ya fueron capturadas.
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