La ampliación de las denuncias de corrupción en el Partido de los Trabajadores (PT) de Luiz Inácio Lula da Silva abrió un proceso de ruptura en la fuerza oficialista de Brasil. Hoy anunciará su salida el ministro Buarque, un intelectual de predicamento en el PT. Podrían seguir muchos otros. Sectores de izquierda y hasta moderados reclaman renuncias de dirigentes que militan bajo la órbita del aún influyente José Dirceu. En los últimos días, la figura de Lula fue rozada por el escándalo. Se habla de desbande e «impeachment». Aunque menguada, la performance de la economía es lo que sostiene al mandatario brasileño.
Luiz Inácio Lula da Silva asistió ayer, en Recife, al funeral de Miguel Arraes, líder histórico del Partido Socialista Brasileño. El mandatario fue aplaudido por los asistentes, mientras que otros opositores fueron abucheados.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Dejá tu comentario